{"id":17513,"date":"2022-02-21T17:50:35","date_gmt":"2022-02-21T22:50:35","guid":{"rendered":"https:\/\/einsteresante.com\/?p=17513"},"modified":"2022-02-21T17:50:36","modified_gmt":"2022-02-21T22:50:36","slug":"como-hacian-los-medicos-cirugias-antes-de-la-aparicion-de-la-anestesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/einsteresante.com\/index.php\/2022\/02\/21\/como-hacian-los-medicos-cirugias-antes-de-la-aparicion-de-la-anestesia\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo hac\u00edan los m\u00e9dicos cirug\u00edas antes de la aparici\u00f3n de la anestesia?"},"content":{"rendered":"\n<p>En 1811, la novelista inglesa Fanny Burney se someti\u00f3 a una mastectom\u00eda sin siquiera un trago de whisky para atenuar el dolor. En las cartas que le escribi\u00f3 a su hermana despu\u00e9s de la operaci\u00f3n, recuerda: &#8220;Empec\u00e9 a gritar que dur\u00f3 ininterrumpidamente [sic] durante todo el tiempo de la incisi\u00f3n, \u00a1y casi me maravillo de que ya no resuena en mis o\u00eddos! Tan insoportable fue el agon\u00eda.&#8221; De hecho, Burney se desmay\u00f3 dos veces por el dolor de la incisi\u00f3n, lo que probablemente fue un alivio bienvenido.<\/p>\n\n\n\n<p>Su operaci\u00f3n se llev\u00f3 a cabo durante una \u00e9poca en que la anestesia quir\u00fargica a\u00fan estaba en pa\u00f1ales y las opciones limitadas que exist\u00edan pod\u00edan ser poco confiables y, a menudo, peligrosas. An\u00e9cdotas hist\u00f3ricas como la suya revelan &#8220;lo repugnante que era la cirug\u00eda antes de la anestesia&#8221;, dijo Tony Wildsmith, profesor em\u00e9rito de anestesia en la Universidad de Dundee en Escocia y ex Archivista Real en el Royal College of Anesthetists en el Reino Unido.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, enfrentar tal dolor ser\u00eda una pesadilla. Hoy en d\u00eda, los anest\u00e9sicos son un elemento fijo en la medicina y comprenden una variedad de medicamentos que se usan no solo para controlar el dolor, sino tambi\u00e9n para relajar los m\u00fasculos y hacer que los pacientes queden inconscientes. Muchas personas, en alg\u00fan momento de sus vidas, recibir\u00e1n estos medicamentos, ya sea un anest\u00e9sico localizado para adormecer las enc\u00edas en el consultorio del dentista, una epidural durante el parto o un anest\u00e9sico general para inducir un sue\u00f1o profundo mientras los m\u00e9dicos extraen las am\u00edgdalas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfc\u00f3mo hac\u00edan los m\u00e9dicos la cirug\u00eda antes de la anestesia? La respuesta revela una historia m\u00e1s cruda, dolorosa y en ocasiones sospechosa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El dolor a trav\u00e9s del tiempo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La anestesia, tal como la conocemos hoy en d\u00eda, es un invento relativamente nuevo, pero durante siglos hemos estado buscando formas de aliviar el dolor intenso. Ya en la d\u00e9cada de 1100, hay relatos de m\u00e9dicos que aplicaban esponjas empapadas en opio y jugo de mandr\u00e1gora a los pacientes para inducir el sue\u00f1o en preparaci\u00f3n para una operaci\u00f3n y para aliviar el dolor que segu\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Yendo a\u00fan m\u00e1s atr\u00e1s, los manuscritos que se extienden desde la \u00e9poca romana hasta la medieval describen una receta para una mezcla sedante llamada &#8220;dwale&#8221;. Elaborada a partir de una mezcla embriagadora de bilis de jabal\u00ed, opio, jugo de mandr\u00e1gora, cicuta y vinagre, la tintura se elaboraba &#8220;para hacer dormir a un hombre mientras los hombres lo cortan&#8221;, seg\u00fan un manuscrito de la Edad Media. A partir de 1600 en Europa, el opio y el l\u00e1udano (opio disuelto en alcohol) se convirtieron en analg\u00e9sicos comunes.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/cdn.mos.cms.futurecdn.net\/Mn2TwViVfBcm6tBKGoP4ZL.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption>Una representaci\u00f3n de una cirug\u00eda medieval realizada por Hans Holbein el Joven en el siglo XVI (Cr\u00e9dito de la imagen: wynnter a trav\u00e9s de Getty Images)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Pero estos medicamentos habr\u00edan sido toscos, inexactos y dif\u00edciles de adaptar a los pacientes y sus necesidades. Es m\u00e1s, podr\u00edan ser peligrosos; la cicuta puede ser fatal, por ejemplo, y el opio y el l\u00e1udano son adictivos. La mandr\u00e1gora en dosis altas puede causar alucinaciones, ritmo card\u00edaco anormal y, en casos extremos, la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>En el contexto de este panorama m\u00e9dico implacable, cuando los cirujanos ten\u00edan que realizar cirug\u00edas invasivas, a menudo el m\u00e9todo m\u00e1s sensato que empleaban era simplemente ser lo m\u00e1s r\u00e1pido y preciso posible. &#8220;Regresas m\u00e1s de 150 a\u00f1os y la cirug\u00eda fue breve&#8221;, dijo Wildsmith a Live Science. La eficiencia y la precisi\u00f3n bajo la presi\u00f3n del tiempo se convirtieron en una medida de la habilidad de un cirujano.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la velocidad y la precisi\u00f3n tambi\u00e9n limitaron a los cirujanos a operaciones menos complejas. Por ejemplo, es seguro asumir que antes del advenimiento de la anestesia quir\u00fargica en Europa y los Estados Unidos a mediados del siglo XIX, las cirug\u00edas de alto riesgo, como las ces\u00e1reas y las amputaciones en estas regiones, habr\u00edan sido menos comunes de lo que son hoy, tanto debido a la habilidad y los riesgos involucrados y el dolor intenso e inmanejable que provocar\u00edan, dijo Wildsmith a Live Science. &#8220;No se describieron muchas operaciones, porque no hab\u00eda la capacidad de hacerlas&#8221;, dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, la odontolog\u00eda fue uno de los pocos tipos de cirug\u00eda que fue comparativamente m\u00e1s com\u00fan durante este per\u00edodo, porque el dolor y los peligros involucrados al realizarla eran menores que en los tipos de cirug\u00eda m\u00e1s graves, explic\u00f3 Wildsmith. No hace falta decir que los pacientes tampoco estaban exactamente haciendo fila para someterse a estas operaciones. &#8220;Intenta ponerte en esa posici\u00f3n&#8221;, dijo Wildsmith. &#8220;Tienes dolor, pero el dolor de aliviarlo ser\u00eda a\u00fan peor&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>M\u00e9todos cuestionables<br><\/strong>A medida que los cirujanos buscaban nuevas formas de hacer su trabajo, surgieron algunos m\u00e9todos m\u00e1s inusuales. Uno de ellos fue la compresi\u00f3n, una t\u00e9cnica que consist\u00eda en aplicar presi\u00f3n a las arterias para dejar a alguien inconsciente, o a los nervios para causar un entumecimiento repentino en las extremidades.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera t\u00e9cnica posiblemente se remonta a la antigua Grecia, donde los m\u00e9dicos llamaban a las arterias del cuello &#8220;car\u00f3tidas&#8221;, una palabra con una ra\u00edz griega que significa &#8220;aturdir&#8221; o &#8220;estupefacto&#8221;. &#8220;Entonces, hay evidencia de que lo usaron o sab\u00edan que la compresi\u00f3n de las arterias car\u00f3tidas producir\u00eda inconsciencia&#8221;, dijo Wildsmith. Sin embargo, enfatiz\u00f3 que no hay indicios de que este m\u00e9todo se aplicara ampliamente, y probablemente por una buena raz\u00f3n. Alguien que intente este m\u00e9todo extremadamente arriesgado hoy en d\u00eda &#8220;tendr\u00eda m\u00e1s probabilidades de terminar en el banquillo por un cargo de asesinato que cualquier otra cosa&#8221;, dijo Wildsmith.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1784, un cirujano brit\u00e1nico llamado John Hunter intent\u00f3 comprimir los nervios aplicando un torniquete en la extremidad de un paciente y causando entumecimiento. Sorprendentemente, funcion\u00f3: Hunter pudo amputar una extremidad y, aparentemente, el paciente no sinti\u00f3 dolor, seg\u00fan el Royal College of Anesthetists.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra t\u00e9cnica de manejo del dolor fue el &#8216;mesmerismo&#8217;. Esta creencia pseudocient\u00edfica combin\u00f3 elementos de la hipnosis con teor\u00edas de que hab\u00eda un l\u00edquido similar a un campo de fuerza en los humanos que pod\u00eda manipularse con imanes, inform\u00f3 el Hektoen International Journal. El inventor de la t\u00e9cnica, el m\u00e9dico austriaco Franz Anton Mesmer, cre\u00eda que al controlar este fluido maleable, pod\u00eda poner a los pacientes en un estado de animaci\u00f3n suspendida, durante el cual no sentir\u00edan el dolor de la cirug\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas pr\u00e1cticas pseudocient\u00edficas ganaron tracci\u00f3n real. A mediados del siglo XIX, el mesmerismo se hab\u00eda extendido a otras partes de Europa y a la India, y los cirujanos lo usaban para operar a los pacientes. Y, en varios casos, se inform\u00f3 que los pacientes no ten\u00edan dolor, seg\u00fan un informe del Hektoen International Journal. El mesmerismo se hizo tan popular, de hecho, que se establecieron varios &#8220;hospitales hipn\u00f3ticos&#8221; en Londres y otros lugares.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero los cirujanos comenzaron a cuestionar estos m\u00e9todos y acusaron a los defensores de enga\u00f1ar al p\u00fablico. Se produjo una rivalidad y el mesmerismo qued\u00f3 desacreditado. Esto sent\u00f3 las bases para candidatos nuevos y m\u00e1s prometedores para el alivio del dolor y la sedaci\u00f3n: una serie de gases inhalables que, a mediados del siglo XIX, estaban preparados para lanzar una nueva era de la anestesia moderna, seg\u00fan Hektoen International Journal.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>De la pseudociencia a la anestesia moderna<br><\/strong>Hasta mediados del siglo XIX, los cient\u00edficos y cirujanos se interesaron cada vez m\u00e1s en el uso cl\u00ednico de un compuesto org\u00e1nico de olor dulce llamado \u00e9ter, que se obtiene destilando etanol con \u00e1cido sulf\u00farico. De hecho, los registros de producci\u00f3n de \u00e9ter se remontan al siglo XIII, y en el siglo XVI, los m\u00e9dicos que experimentaban con la misteriosa sustancia descubrieron que pod\u00eda anestesiar a los pollos.<\/p>\n\n\n\n<p>Varios cientos de a\u00f1os despu\u00e9s, los cirujanos revisaron el \u00e9ter en su trabajo. &#8220;Hubo gente rascando la superficie durante mucho tiempo&#8221;, dijo Wildsmith. Finalmente, en 1846, un cirujano dental estadounidense llamado William Morton llev\u00f3 a cabo una operaci\u00f3n p\u00fablica en la que suministr\u00f3 \u00e9ter gaseoso a un paciente y luego extirp\u00f3 sin dolor un tumor del cuello del paciente. Fue la primera prueba cl\u00ednica de que la aplicaci\u00f3n cuidadosa de este gas pod\u00eda causar inconsciencia y aliviar el dolor.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/cdn.mos.cms.futurecdn.net\/5r3DKwY6v7exUFpK8Y5izc.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption>El \u00e9ter y el cloroformo fueron los primeros anest\u00e9sicos. (Cr\u00e9dito de la imagen: matthewzinder a trav\u00e9s de Getty Images)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Luego, en 1848, los cirujanos demostraron que otro compuesto, llamado cloroformo, pod\u00eda aliviar con \u00e9xito el dolor durante el parto y otras cirug\u00edas. De manera cr\u00edtica, el \u00e9ter y el cloroformo les dieron a los cirujanos m\u00e1s control sobre la condici\u00f3n de sus pacientes, porque al manejar el dolor del paciente y enviarlos a dormir, les dio a los cirujanos m\u00e1s tiempo para operar y, por lo tanto, para hacerlo de manera m\u00e1s meticulosa. Con el tiempo, esto permiti\u00f3 cirug\u00edas m\u00e1s sofisticadas. Ninguno de los dos gases ya se usa quir\u00fargicamente, pero ambos finalmente sentaron las bases para el desarrollo de medicamentos m\u00e1s seguros y efectivos que han convertido a la anestesia en el arte perfeccionado que es hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>Wildsmith record\u00f3 una pintura al \u00f3leo del siglo XVIII que muestra a un hombre boquiabierto de horror mientras se somete a una amputaci\u00f3n. &#8220;Representa genuinamente, por la mirada en el rostro del paciente, qu\u00e9 ejercicio horrible debe haber sido para un paciente sin anestesia&#8221;, dijo Wildsmith.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia de la anestesia puede estar llena de prueba y error, pero cualquiera que haya puesto un pie en un hospital puede estar agradecido de que al menos nos haya llevado lejos de las realidades de pesadilla de esa pintura.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.livescience.com\/surgery-before-anesthesia\">Live Science<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1811, la novelista inglesa Fanny Burney se someti\u00f3 a una mastectom\u00eda sin siquiera un trago de whisky para atenuar el dolor. 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