{"id":44505,"date":"2023-11-07T19:13:35","date_gmt":"2023-11-08T00:13:35","guid":{"rendered":"https:\/\/einsteresante.com\/?p=44505"},"modified":"2023-11-07T19:13:37","modified_gmt":"2023-11-08T00:13:37","slug":"los-ratones-se-deprimen-al-perder-su-estatus-social-como-los-humanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/einsteresante.com\/index.php\/2023\/11\/07\/los-ratones-se-deprimen-al-perder-su-estatus-social-como-los-humanos\/","title":{"rendered":"Los ratones se deprimen al perder su estatus social como los humanos"},"content":{"rendered":"\n<p>Los humanos no son los \u00fanicos que construyen intrincadas redes sociales. Si bien nuestras redes son particularmente complejas, los animales tambi\u00e9n tienen sus propias estructuras que definen sus relaciones. Eso incluye ratones.<\/p>\n\n\n\n<p>Tanto en el laboratorio como en la naturaleza, los ratones viven en jerarqu\u00edas. En estas jerarqu\u00edas, los ratones macho dominantes suelen imponer reg\u00edmenes desp\u00f3ticos. Obtienen el mejor lugar para dormir, la mejor comida, las mejores hembras, incluso pueden orinar en un lugar aparte. Pero cuando pierden su estatus social (por ejemplo, porque los investigadores manipularon luchas contra ellos), empiezan a caer en una espiral. Desarrollan s\u00edntomas similares a los de la depresi\u00f3n y su salud mental se deteriora gravemente. Esto tambi\u00e9n podr\u00eda ser importante para los humanos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Obligado a perder<br><\/strong>Los ratones se han utilizado durante mucho tiempo como modelos para estudiar diversos fen\u00f3menos, y esto incluye la psicolog\u00eda. Los hallazgos no siempre se traducen de ratones a humanos, pero existen algunas similitudes que hacen que estos estudios sean importantes. Por ejemplo, tanto en ratones como en humanos, la salud mental est\u00e1 estrechamente relacionada con el estatus social, afirma el profesor Hu Hailan.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces Hailan y sus colegas crearon un sistema para probar qu\u00e9 sucede cuando un rat\u00f3n pierde su estatus social. Establecieron un sistema de batalla que no incluye ning\u00fan derramamiento de sangre. De hecho, fue m\u00e1s bien una batalla de voluntades; excepto que el testamento de un participante estaba manipulado.<\/p>\n\n\n\n<p>Los ratones se encontraron cara a cara en un tubo estrecho. Diez veces al d\u00eda, durante cuatro d\u00edas, dos ratones se golpeaban la nariz y uno ten\u00eda que ceder. Las batallas fueron entre ratones alfa y ratones de menor rango. Pero hab\u00eda un problema: los ratones de menor rango s\u00f3lo pod\u00edan avanzar porque el camino hacia atr\u00e1s estaba bloqueado. No ten\u00edan otra opci\u00f3n que avanzar hacia su superior social.<\/p>\n\n\n\n<p>Inicialmente, el alfa se mantiene firme. Pero despu\u00e9s de un bombardeo interminable, empieza a dudar de s\u00ed mismo. Finalmente, cede y deja pasar a los de menor rango.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Esto demuestra que ha perdido su posici\u00f3n dominante&#8221;, afirma Fan Zhengxiao, autor principal del estudio.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed es cuando el drama realmente comienza a suceder.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Are people with high social status more prone to depression?\" width=\"640\" height=\"360\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/veQEqVxVLFU?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Depresi\u00f3n y estatus social<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/einsteresante.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/image-17.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-44519\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Cr\u00e9ditos de imagen: Cell (2023).<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Tan pronto como empiezan a perder su estatus social, los ratones empiezan a mostrar signos evidentes de depresi\u00f3n. Act\u00faan de manera diferente e incluso su fisiolog\u00eda empieza a cambiar. Es m\u00e1s o menos lo que se esperar\u00eda que les pasara a los humanos tambi\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;La experiencia de Alpha, hasta cierto punto, imita la depresi\u00f3n inducida por la disminuci\u00f3n del dominio en el mundo humano&#8221;, dice Fan Zhengxiao.<\/p>\n\n\n\n<p>Los ratones de menor clasificaci\u00f3n mostraron pocos signos de depresi\u00f3n. As\u00ed que no es la p\u00e9rdida en s\u00ed o el experimento lo que deprime a los ratones, sino la p\u00e9rdida del estatus &#8220;alfa&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego, Hu y sus colegas recurrieron a una t\u00e9cnica que puede obtener im\u00e1genes del cerebro de los ratones en tiempo real. B\u00e1sicamente, la t\u00e9cnica puede resaltar qu\u00e9 prote\u00ednas y neuronas est\u00e1n activas. Se centraron especialmente en una regi\u00f3n llamada hab\u00e9nula lateral. Esta regi\u00f3n es an\u00e1loga a una regi\u00f3n del cerebro humano que los investigadores llaman &#8220;centro de decepci\u00f3n&#8221;. B\u00e1sicamente, cuando estamos decepcionados, las neuronas de esa regi\u00f3n comienzan a activarse. En las personas con depresi\u00f3n, las neuronas de esa regi\u00f3n son hiperactivas.<\/p>\n\n\n\n<p>Los ratones deprimidos tambi\u00e9n ten\u00edan una mayor actividad en esta regi\u00f3n. Pero cuando a los ratones se les administr\u00f3 una dosis de un antidepresivo (ketamina), o cuando se redujo la actividad en el \u201ccentro de decepci\u00f3n\u201d con una intervenci\u00f3n, su estado de \u00e1nimo mejor\u00f3 e incluso recuperaron su estatus social.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un modelo para la depresi\u00f3n humana<br><\/strong>El estudio destaca una conexi\u00f3n clara entre el &#8220;cerebro social&#8221; y el &#8220;cerebro emocional&#8221;; es probable que este sea el caso tanto en humanos como en ratones, aunque los mecanismos pueden ser diferentes. Muestra que la decepci\u00f3n puede debilitar nuestra determinaci\u00f3n y nuestro esp\u00edritu, lo que lleva a una frustraci\u00f3n creciente y potencialmente a una espiral de depresi\u00f3n total.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero lo m\u00e1s importante es que resalta una v\u00eda potencial para abordar la depresi\u00f3n. B\u00e1sicamente, tratar los s\u00edntomas depresivos puede ayudar a romper un c\u00edrculo vicioso. La frustraci\u00f3n aumenta, nuestras neuronas de decepci\u00f3n comienzan a activarse, nos frustramos a\u00fan m\u00e1s, etc. Si podemos romper el ciclo, entonces tal vez podamos empezar a \u201cganar\u201d de nuevo y abordar los s\u00edntomas similares a los de la depresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra conclusi\u00f3n importante, dice Hailan, es que los ratones de alto rango que s\u00f3lo est\u00e1n acostumbrados a ganar pueden ser m\u00e1s fr\u00e1giles y vulnerables a las p\u00e9rdidas. Lo mismo puede estar sucediendo en humanos, por lo que puede valer la pena centrarse en cierta \u201ceducaci\u00f3n sobre la frustraci\u00f3n\u201d, dice el investigador.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero tambi\u00e9n existen limitaciones importantes. Por supuesto, es posible que los hallazgos no se traduzcan en humanos. Incluso si lo hicieran, este estudio s\u00f3lo se centra en los machos. Los ratones hembra tienen din\u00e1micas sociales diferentes y el estudio no se trasladar\u00eda a ellas, dicen los investigadores.<\/p>\n\n\n\n<p>En conclusi\u00f3n, el estudio del profesor Hu Hailan y sus colegas ofrece importantes conocimientos sobre los paralelismos entre el comportamiento animal y la psicolog\u00eda humana, en particular en lo que respecta a los impactos de la jerarqu\u00eda social y el estatus en la salud mental. Al observar los cambios fisiol\u00f3gicos y de comportamiento en ratones despojados de su estatus dominante, los investigadores no s\u00f3lo mejoran nuestra comprensi\u00f3n de las estructuras sociales animales sino que tambi\u00e9n ofrecen un modelo convincente para la depresi\u00f3n humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, las posibles estrategias terap\u00e9uticas que surgen de dichas investigaciones (ya sea el uso de antidepresivos como la ketamina u otras intervenciones espec\u00edficas) subrayan la importancia de un enfoque multifac\u00e9tico para el tratamiento de la salud mental. El trabajo sugiere que al abordar las bases neurol\u00f3gicas de la depresi\u00f3n, no s\u00f3lo podemos aliviar los s\u00edntomas sino posiblemente restaurar el sentido de lugar y prop\u00f3sito de un individuo dentro de su mundo social.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.zmescience.com\/science\/psychology-science\/mice-get-depressed-when-they-lose-their-social-status-just-like-humans\/\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/www.zmescience.com\/science\/psychology-science\/mice-get-depressed-when-they-lose-their-social-status-just-like-humans\/\">ZME Science<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los humanos no son los \u00fanicos que construyen intrincadas redes sociales. Si bien nuestras redes son particularmente complejas, los animales tambi\u00e9n tienen sus propias estructuras que definen sus relaciones. Eso incluye ratones. Tanto en el laboratorio como en la naturaleza, los ratones viven en jerarqu\u00edas. 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