{"id":59365,"date":"2024-08-25T19:34:42","date_gmt":"2024-08-26T00:34:42","guid":{"rendered":"https:\/\/einsteresante.com\/?p=59365"},"modified":"2024-08-25T19:34:43","modified_gmt":"2024-08-26T00:34:43","slug":"el-corazon-humano-es-unico-entre-los-mamiferos-por-esta-razon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/einsteresante.com\/index.php\/2024\/08\/25\/el-corazon-humano-es-unico-entre-los-mamiferos-por-esta-razon\/","title":{"rendered":"El coraz\u00f3n humano es \u00fanico entre los mam\u00edferos por esta raz\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Por<\/em>: <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/profiles\/aimee-drane-1550871\">Aimee Drane<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los mam\u00edferos, desde la poderosa ballena azul hasta la diminuta musara\u00f1a, habitan casi todos los rincones de nuestro planeta. Su notable adaptabilidad a diferentes entornos ha fascinado a los cient\u00edficos durante mucho tiempo, y cada especie ha desarrollado rasgos \u00fanicos para sobrevivir y prosperar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de una diversidad biol\u00f3gica tan vasta, hasta hace poco se cre\u00eda que la estructura y la funci\u00f3n del coraz\u00f3n de los mam\u00edferos eran las mismas. Pero la investigaci\u00f3n que mis colegas y yo llevamos a cabo revela que el coraz\u00f3n humano es un caso at\u00edpico, claramente diferente de los de nuestros parientes m\u00e1s cercanos, los grandes simios, incluidos los chimpanc\u00e9s, los bonobos, los orangutanes y los gorilas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 los humanos somos los \u00fanicos en el grupo?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los humanos divergimos de los chimpanc\u00e9s (<em>Pan troglodytes<\/em>), nuestro \u00faltimo ancestro com\u00fan, hace entre cinco y seis millones de a\u00f1os. En cambio, las personas evolucionamos para permanecer erguidas y participar en una mayor cantidad de actividades, como la caza persistente, y hemos desarrollado cerebros considerablemente m\u00e1s grandes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos cambios en el cuerpo humano se asociaron con una demanda metab\u00f3lica mucho mayor, lo que requer\u00eda que se bombeara m\u00e1s sangre a los m\u00fasculos y al cerebro. Nuestra investigaci\u00f3n sugiere que el coraz\u00f3n humano se ha adaptado para soportar nuestra postura erguida, el movimiento y un cerebro m\u00e1s grande.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante los \u00faltimos diez a\u00f1os, hemos estado realizando evaluaciones del sistema cardiovascular de los grandes simios en todo el mundo. Hemos tenido la suerte de trabajar con veterinarios y personal de atenci\u00f3n dedicados en el Reino Unido, Europa, \u00c1frica y Asia. Un aspecto importante de estas evaluaciones ha sido el uso de la ecograf\u00eda card\u00edaca a trav\u00e9s de la cual podemos evaluar la estructura y la funci\u00f3n del coraz\u00f3n, su tama\u00f1o y c\u00f3mo se contrae, gira y rota el m\u00fasculo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nuestra investigaci\u00f3n anterior ha sugerido que la estructura del coraz\u00f3n humano puede ser diferente a la del chimpanc\u00e9. Mediante la ecograf\u00eda card\u00edaca, descubrimos que el ventr\u00edculo izquierdo (la principal c\u00e1mara de bombeo del coraz\u00f3n) en los chimpanc\u00e9s contiene haces de m\u00fasculos dispuestos en una malla conocida como &#8220;trabeculaciones&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para nuestro estudio actual, quer\u00edamos examinar si existen trabeculaciones en los otros grandes simios, y descubrimos que s\u00ed existen. En cambio, los humanos tienen una pared lisa del ventr\u00edculo izquierdo. Esta diferencia es especialmente pronunciada en la parte inferior del ventr\u00edculo izquierdo, donde la suavidad del coraz\u00f3n humano es casi cuatro veces mayor que la de nuestros parientes los grandes simios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nuestra investigaci\u00f3n no s\u00f3lo revel\u00f3 diferencias estructurales en el ventr\u00edculo izquierdo humano en comparaci\u00f3n con el de los grandes simios; tambi\u00e9n descubrimos una diferencia importante en la funci\u00f3n. Mediante el uso de una t\u00e9cnica especializada llamada &#8220;ecocardiograf\u00eda de seguimiento de motas&#8221;, que rastrea el movimiento del m\u00fasculo card\u00edaco durante la contracci\u00f3n y la relajaci\u00f3n, examinamos c\u00f3mo el m\u00fasculo se engrosa, se tuerce, rota y se alarga.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los resultados fueron sorprendentes. Los humanos, que tienen menos trabeculaci\u00f3n, mostraron una torsi\u00f3n y rotaci\u00f3n mucho mayores en el \u00e1pice (la punta del coraz\u00f3n) durante la contracci\u00f3n. En cambio, los grandes simios no humanos, con sus corazones muy trabeculados, mostraron mucho menos movimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Creemos que el coraz\u00f3n humano evolucion\u00f3 alej\u00e1ndose de la estructura trabeculada vista en los otros grandes simios para mejorar su capacidad de torcerse y contraerse de manera m\u00e1s eficiente. Este mayor movimiento de torsi\u00f3n, junto con las paredes ventriculares lisas, probablemente permite que el coraz\u00f3n humano bombee un mayor volumen de sangre con cada latido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto satisface las mayores demandas de nuestra actividad f\u00edsica y de nuestros cerebros m\u00e1s grandes. Nuestra investigaci\u00f3n desaf\u00eda la suposici\u00f3n de que la estructura del coraz\u00f3n es uniforme en todos los mam\u00edferos. En cambio, han surgido diferencias sutiles pero cruciales en la anatom\u00eda y la funci\u00f3n del coraz\u00f3n en respuesta a desaf\u00edos ambientales \u00fanicos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Enfermedad card\u00edaca<br><\/strong>Si bien nuestra investigaci\u00f3n actual ha arrojado luz sobre la evoluci\u00f3n del coraz\u00f3n humano, nuestro trabajo de an\u00e1lisis de los corazones de los grandes simios en peligro de extinci\u00f3n contin\u00faa. Lamentablemente, la enfermedad card\u00edaca es la principal causa de muerte en los grandes simios cautivos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A diferencia de los humanos, los grandes simios no parecen desarrollar enfermedad de la arteria coronaria. M\u00e1s bien, su m\u00fasculo card\u00edaco sufre un proceso fibr\u00f3tico o de engrosamiento que provoca una mala contracci\u00f3n y una susceptibilidad a la arritmia, que es un problema con el ritmo del latido del coraz\u00f3n. La causa de esta enfermedad es desconocida. Por eso, en el Proyecto Internacional del Coraz\u00f3n de Primates hemos estado realizando evaluaciones de la fisiolog\u00eda cardiovascular de los grandes simios en todo el mundo para comprender mejor la enfermedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes de nuestra participaci\u00f3n, se sab\u00eda poco sobre la fisiolog\u00eda cardiovascular normal de los grandes simios. A trav\u00e9s de la colaboraci\u00f3n con veterinarios, nuestra investigaci\u00f3n ha generado datos vitales, mejorando significativamente nuestra comprensi\u00f3n de la evoluci\u00f3n del coraz\u00f3n humano, as\u00ed como la comprensi\u00f3n, el diagn\u00f3stico y el tratamiento de la enfermedad card\u00edaca en los grandes simios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Este art\u00edculo es una traducci\u00f3n de otro publicado en <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/us\">The Conversation<\/a>. Puedes leer el texto original haciendo clic <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/what-the-unique-shape-of-the-human-heart-tells-us-about-our-evolution-235463\">aqu\u00ed<\/a>.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Aimee Drane Los mam\u00edferos, desde la poderosa ballena azul hasta la diminuta musara\u00f1a, habitan casi todos los rincones de nuestro planeta. 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