{"id":85921,"date":"2025-10-10T01:54:16","date_gmt":"2025-10-10T06:54:16","guid":{"rendered":"https:\/\/einsteresante.com\/?p=85921"},"modified":"2025-10-10T01:54:17","modified_gmt":"2025-10-10T06:54:17","slug":"algunos-perros-muestran-adiccion-a-sus-juguetes-revela-estudio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/einsteresante.com\/index.php\/2025\/10\/10\/algunos-perros-muestran-adiccion-a-sus-juguetes-revela-estudio\/","title":{"rendered":"Algunos perros muestran adicci\u00f3n a sus juguetes, revela estudio"},"content":{"rendered":"\n<p>Un pastor belga malinois mira fijamente una pelota de tenis en un estante. Durante tres minutos, gime, camina de un lado a otro y mira hacia la puerta donde vio desaparecer el juguete por \u00faltima vez. Su due\u00f1o le ofrece una golosina; el perro la ignora. Lo \u00fanico que importa es la pelota \u00a1Y ahora!<\/p>\n\n\n\n<p>Para los cient\u00edficos que miran desde detr\u00e1s de una c\u00e1mara, la escena parece desconcertantemente familiar, como un jugador obsesionado con una m\u00e1quina tragamonedas que simplemente no paga. No es una exageraci\u00f3n. Seg\u00fan un nuevo estudio publicado ayer en\u00a0<a href=\"https:\/\/dx.doi.org\/10.1038\/s41598-025-18636-0\">Scientific Reports<\/a>, algunos perros presentan comportamientos similares a la adicci\u00f3n hacia sus juguetes, similares a las compulsiones que los humanos sienten hacia los juegos de azar o los juegos en internet.<\/p>\n\n\n\n<p>La investigaci\u00f3n, dirigida por la bi\u00f3loga conductual Stefanie Riemer de la Universidad de Medicina Veterinaria de Viena, es la primera mirada sistem\u00e1tica a lo que muchos due\u00f1os de perros han sospechado durante mucho tiempo: que algunos perros podr\u00edan ser realmente &#8220;adictos a la pelota&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-when-play-becomes-compulsion\">Cuando el juego se convierte en compulsi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Mazzini et al.\" width=\"640\" height=\"360\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/6hDndTOibQs?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>Los humanos no son los \u00fanicos que pueden llevar algo bueno al extremo. Si bien las personas pueden desarrollar adicciones conductuales a actividades como los juegos o las compras, los perros parecen capaces de una compulsi\u00f3n similar, aunque la suya incluye patitos de goma, pelotas de tenis u osos de peluche que chirr\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>Riemer y su equipo estudiaron a 105 perros con afici\u00f3n por los juguetes (56 machos y 49 hembras) de entre uno y diez a\u00f1os. Las razas m\u00e1s comunes inclu\u00edan pastores belgas malinois, border collies y labradores retrievers. Se pidi\u00f3 al due\u00f1o de cada perro que identificara el juguete que m\u00e1s le gustaba a su perro.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante los experimentos, los investigadores alternaron entre dar el juguete libremente, guardarlo bajo llave o colocarlo fuera de su alcance. En ocasiones, ofrecieron comida o jugar con el due\u00f1o como alternativa.<\/p>\n\n\n\n<p>Riemer recuerda haber escuchado innumerables historias de perros que &#8220;lloriqueaban cuando un juguete estaba fuera de su alcance y segu\u00edan jugando a pesar del esfuerzo excesivo o las lesiones&#8221;. Su equipo quer\u00eda comprobar si esas an\u00e9cdotas se sustentaban en un an\u00e1lisis cient\u00edfico. El hallazgo fue sorprendente: 33 perros \u2014aproximadamente un tercio de la muestra\u2014 mostraban signos de fijaci\u00f3n similar a la adicci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos perros ignoraban la comida, ladraban o gem\u00edan cuando el juguete estaba escondido e intentaban alcanzarlo obsesivamente. Algunos no lograron calmarse durante quince minutos despu\u00e9s de que les quitaron todos los juguetes. &#8220;Esto demuestra que los juguetes tienen una gran relevancia para estos perros y que anhelan tener acceso a ellos&#8221;, declar\u00f3 Riemer a\u00a0<a href=\"https:\/\/gizmodo.com\/dogs-addiction-toy-obsession-favorite-things-ball-junkies-2000670253\">Gizmodo<\/a>. En los humanos, el ansia y la p\u00e9rdida de control son caracter\u00edsticas clave de la adicci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"500\" src=\"https:\/\/einsteresante.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/image-41.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-85930\" srcset=\"https:\/\/einsteresante.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/image-41.png 750w, https:\/\/einsteresante.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/image-41-300x200.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Un perro malinois, parte del nuevo estudio, busca desesperadamente un juguete en un estante alto. Cr\u00e9dito: Alja Mazzini.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"the-neuroscience-of-canine-joy-and-obsession\">La neurociencia de la alegr\u00eda y la obsesi\u00f3n canina<\/h2>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 el cerebro de un perro responde a un juguete de la misma manera que el de una persona se activa durante una juerga de juego? Se debe a la misma qu\u00edmica cerebral. El juego, al igual que las apuestas, inunda el cerebro de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.zmescience.com\/feature-post\/health\/mind-brain\/why-dopamine-makes-you-happy\/\">dopamina<\/a>, el neurotransmisor que impulsa la b\u00fasqueda de recompensa. Los perros, al igual que los humanos, pueden engancharse a ese ciclo de retroalimentaci\u00f3n que los hace sentir bien.<\/p>\n\n\n\n<p>En dosis normales, esto es saludable. El juego fortalece los v\u00ednculos sociales y estimula la cognici\u00f3n. Pero para ciertos perros, especialmente aquellos criados para una concentraci\u00f3n intensa (como los pastores y los terriers), esa motivaci\u00f3n puede convertirse en compulsi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Creemos que el componente gen\u00e9tico es bastante fuerte&#8221;, dijo Riemer a\u00a0<a href=\"https:\/\/www.theguardian.com\/science\/2025\/oct\/09\/some-dogs-may-be-addicted-toys-study\">The Guardian<\/a>, se\u00f1alando que los propietarios no parec\u00edan fomentar la fijaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El estudio tambi\u00e9n introdujo una nueva m\u00e9trica, la Prueba de Comportamiento Adictivo (AB-T), para evaluar comportamientos relacionados con el ansia, la prominencia y la p\u00e9rdida de control. Al compararlos con un cuestionario completado por el due\u00f1o, los resultados coincidieron. Los perros que m\u00e1s se obsesionaron durante la prueba tambi\u00e9n obtuvieron la mayor puntuaci\u00f3n en el uso compulsivo de juguetes en su vida diaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Expertos en comportamiento animal ajenos al estudio elogiaron su rigor, pero instaron a la cautela. &#8220;Este es un primer paso realmente bueno&#8221;, declar\u00f3 Julia Espinosa, investigadora postdoctoral de la Universidad de York, en\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nationalgeographic.com\/animals\/article\/dog-toy-addiction\">National Geographic<\/a>. Se\u00f1al\u00f3 que, a diferencia de los humanos, los perros no pueden conceptualizar el riesgo ni la autodestrucci\u00f3n, aspectos clave de la adicci\u00f3n humana. Aun as\u00ed, los hallazgos apuntan a algo m\u00e1s profundo en la psicolog\u00eda canina. &#8220;No se trata simplemente de antropomorfizar algo sobre el perro&#8221;, afirm\u00f3 Espinosa. &#8220;Esto aborda un aspecto muy importante del bienestar canino&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando el juego deja de ser divertido<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"678\" src=\"https:\/\/einsteresante.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/image-42.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-85931\" srcset=\"https:\/\/einsteresante.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/image-42.png 1024w, https:\/\/einsteresante.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/image-42-300x199.png 300w, https:\/\/einsteresante.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/image-42-768x509.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Cr\u00e9dito: Unsplash\/Agu Segu\u00ed.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Se supone que jugar es una experiencia placentera, pero cuando los perros empiezan a ignorar la comida o a mostrarse nerviosos cuando desaparecen los juguetes, su bienestar podr\u00eda estar en riesgo. &#8220;La adicci\u00f3n, en realidad, tiene consecuencias negativas para el individuo&#8221;, declar\u00f3 Riemer a\u00a0The Guardian. &#8220;Si el perro no puede soportar la falta de un juguete, podr\u00eda tratarse de un comportamiento similar a la adicci\u00f3n&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no todos los perros amantes de las pelotas est\u00e1n en problemas. Muchos &#8220;adictos a las pelotas&#8221;, enfatiz\u00f3 Riemer, simplemente est\u00e1n muy motivados y en perfectas condiciones de salud. Pero en un peque\u00f1o subgrupo, el comportamiento se vuelve &#8220;excesivo y desadaptativo&#8221;, lo que provoca frustraci\u00f3n, estr\u00e9s o incluso lesiones. Se inform\u00f3 que dos perros del estudio destruyeron cajas tratando de alcanzar sus juguetes, mientras que otros permanecieron hiperalerta mucho despu\u00e9s de terminar el juego.<\/p>\n\n\n\n<p>El laboratorio de Riemer ahora est\u00e1 explorando si estos rasgos se superponen con&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.zmescience.com\/feature-post\/health\/diseases-and-conditions\/what-is-adhd-0423\/\">comportamientos similares al TDAH.<\/a>&nbsp;en perros, como la impulsividad y la dificultad para relajarse. De ser as\u00ed, nuestros compa\u00f1eros caninos podr\u00edan convertirse en modelos para el estudio de los trastornos de atenci\u00f3n y la adicci\u00f3n en humanos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-a-companion-and-a-mirror\">Un compa\u00f1ero y un espejo<\/h2>\n\n\n\n<p>Los humanos criamos a los perros para que fueran nuestros compa\u00f1eros: para trabajar, cazar y jugar con nosotros. Esta asociaci\u00f3n ha moldeado sus cerebros para anhelar la conexi\u00f3n y la recompensa, como los nuestros. Cuando un perro se fija en una pelota, es f\u00e1cil ver un reflejo de nuestras propias obsesiones: la necesidad de desplazarse una vez m\u00e1s, de actualizar el feed, de perseguir esa peque\u00f1a explosi\u00f3n de placer.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cMuchos perros, conocidos coloquialmente como &#8216;adictos a las pelotas&#8217;, simplemente est\u00e1n muy motivados, pero no tienen problemas cuando se les detiene el juego\u201d, declar\u00f3 Riemer a Gizmodo. \u201cPara los perros &#8216;extremos&#8217;, se deben tomar medidas para reducir su fijaci\u00f3n con los juguetes\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La moraleja no es prohibir el juego de buscar. Es reconocer cu\u00e1ndo la alegr\u00eda se convierte en compulsi\u00f3n. Para ambas especies, el juego es una forma de felicidad que puede f\u00e1cilmente confundirse con la necesidad. Como escriben Riemer y sus coautores en su art\u00edculo: &#8220;Al igual que los humanos, los perros juegan porque les hace sentir bien. Pero en algunos, esta motivaci\u00f3n puede volverse excesiva y desadaptativa&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva, el estudio no solo nos revela algo nuevo sobre los perros. Nos revela algo familiar sobre nosotros mismos: que el mismo circuito neuronal que nos impulsa a amar tambi\u00e9n nos impulsa a desear. A veces, incluso una pelota de tenis puede ense\u00f1arnos d\u00f3nde empieza esa l\u00ednea.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.zmescience.com\/science\/news-science\/ball-junkies-some-dogs-show-addiction-like-fixation-on-their-toys\/\">ZME Science<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un pastor belga malinois mira fijamente una pelota de tenis en un estante. Durante tres minutos, gime, camina de un lado a otro y mira hacia la puerta donde vio desaparecer el juguete por \u00faltima vez. Su due\u00f1o le ofrece una golosina; el perro la ignora. Lo \u00fanico que importa es la pelota \u00a1Y ahora! 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