{"id":96805,"date":"2026-04-07T17:15:42","date_gmt":"2026-04-07T22:15:42","guid":{"rendered":"https:\/\/einsteresante.com\/?p=96805"},"modified":"2026-04-07T17:15:43","modified_gmt":"2026-04-07T22:15:43","slug":"fosil-hallado-en-tanzania-muestra-la-evidencia-mas-antigua-de-humanos-preparando-elefantes-para-comer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/einsteresante.com\/index.php\/2026\/04\/07\/fosil-hallado-en-tanzania-muestra-la-evidencia-mas-antigua-de-humanos-preparando-elefantes-para-comer\/","title":{"rendered":"F\u00f3sil hallado en Tanzania muestra la evidencia m\u00e1s antigua de humanos preparando elefantes para comer"},"content":{"rendered":"\n<p>Imagina una criatura casi el doble de grande que un elefante africano moderno, que puede pesar hasta\u00a0<a href=\"https:\/\/www.wwf.org.uk\/learn\/fascinating-facts\/elephants\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">6000 kg<\/a>. Se trataba del <em>Elephas (Paleoxodon) recki<\/em>, un tit\u00e1n prehist\u00f3rico que habit\u00f3 el territorio de lo que hoy es Tanzania hace casi dos millones de a\u00f1os. Ahora, imagina a un grupo de nuestros antepasados \u200b\u200bde pie junto a su cad\u00e1ver, descuartiz\u00e1ndolo y comi\u00e9ndolo. <\/p>\n\n\n\n<p>Durante d\u00e9cadas, los arque\u00f3logos han debatido cu\u00e1ndo los ancestros homininos de los humanos comenzaron a consumir megafauna, es decir, animales que pesaban m\u00e1s de 1000 kg. En un\u00a0<a href=\"https:\/\/elifesciences.org\/articles\/108298\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">nuevo estudio<\/a>\u00a0publicado en\u00a0eLife, nuestro equipo de arque\u00f3logos que estudia la evoluci\u00f3n de los primeros humanos en \u00c1frica ha identificado uno de los casos m\u00e1s antiguos de desmembramiento de elefantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto ocurri\u00f3 en\u00a0<a href=\"https:\/\/www.britannica.com\/place\/Olduvai-Gorge\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">la Garganta de Olduvai,<\/a>\u00a0en Tanzania, un yacimiento famoso por albergar algunos de los restos m\u00e1s antiguos y mejor conservados de nuestros antepasados \u200b\u200bhumanos. Este descubrimiento, que data de hace 1,8 millones de a\u00f1os y se encuentra en el yacimiento conocido como EAK, revela que nuestros antepasados \u200b\u200binteractuaban con la megafauna mucho antes de lo que se cre\u00eda (la estimaci\u00f3n anterior en Olduvai era de hace unos 1,5 millones de a\u00f1os), y de una manera m\u00e1s sofisticada. Este hallazgo sugiere que\u00a0<a href=\"https:\/\/theconversation.com\/fossilized-footprints-reveal-2-extinct-hominin-species-living-side-by-side-1-5-million-years-ago-244624\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">los homininos<\/a>\u00a0(muy probablemente, <em>Homo erectus<\/em>) podr\u00edan haber estado viviendo en grandes grupos sociales en este per\u00edodo, probablemente porque sus cerebros se estaban desarrollando y requer\u00edan dietas m\u00e1s cal\u00f3ricas y ricas en \u00e1cidos grasos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"736\" src=\"https:\/\/einsteresante.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/image-23-1024x736.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-96820\" srcset=\"https:\/\/einsteresante.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/image-23-1024x736.png 1024w, https:\/\/einsteresante.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/image-23-300x216.png 300w, https:\/\/einsteresante.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/image-23-768x552.png 768w, https:\/\/einsteresante.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/image-23.png 1500w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Moldeado intencional de puntas en un LCT de cuarcita de FLK West y en el eje del f\u00e9mur de un probosc\u00eddeo. Cr\u00e9dito:\u00a0eLife\u00a0(2026). DOI: 10.7554\/elife.108298.5<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">&#8216;Pruebas irrefutables&#8217;<\/h2>\n\n\n\n<p>Parte del motivo por el que se ha debatido sobre nuestra dieta antigua es que no es f\u00e1cil encontrar pruebas de la cantidad de alimento animal que consum\u00edan los primeros humanos y de c\u00f3mo lo obten\u00edan. En la arqueolog\u00eda tradicional, la prueba irrefutable del despiece de cad\u00e1veres es la marca de corte dejada en un hueso por una herramienta de piedra. Sin embargo, cuando se trata de animales grandes como los elefantes, estas marcas son dif\u00edciles de encontrar. La piel de un elefante tiene varios cent\u00edmetros de grosor y su masa muscular es tan grande que una herramienta de carnicero podr\u00eda no llegar a tocar el hueso. Adem\u00e1s, millones de a\u00f1os de enterramiento pueden erosionar la superficie del hueso, borrando cualquier rastro sutil. Y si un hueso se deposita en un sedimento abrasivo, el pisoteo de otros animales puede generar marcas que parezcan cortes.<\/p>\n\n\n\n<p>En el yacimiento EAK, encontramos el esqueleto parcial de un \u00fanico individuo de <em>Elephas recki<\/em> en el mismo lugar que\u00a0<a href=\"https:\/\/theconversation.com\/early-humans-relied-on-simple-stone-tools-for-300-000-years-in-a-changing-east-african-landscape-271433\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">las herramientas de piedra olduvayenses<\/a>. Pero para demostrar que no se trataba simplemente de una muerte natural o de la acci\u00f3n de carro\u00f1eros, no pod\u00edamos basarnos en las marcas de los huesos. En su lugar, recurrimos a un nuevo tipo de investigaci\u00f3n:\u00a0<a href=\"https:\/\/phys.org\/news\/2026-03-neanderthals-lakeshore-germany-butcher-survive.html?utm_source=embeddings&amp;utm_medium=related&amp;utm_campaign=internal\">la tafonom\u00eda espacial<\/a>. Esta disciplina estudia c\u00f3mo se distribuyen espacialmente los artefactos de piedra y los huesos en un mismo yacimiento. Tambi\u00e9n recurrimos a pruebas m\u00e1s directas: huesos de elefantes fosilizados que se hab\u00edan astillado cuando a\u00fan estaban frescos (&#8220;roturas verdes&#8221;).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La geometr\u00eda de un cad\u00e1ver<\/h2>\n\n\n\n<p>Para resolver este misterio de 1,8 millones de a\u00f1os, analizamos la forma en que los huesos se dispersaron por el yacimiento. Cada agente que interact\u00faa con un cad\u00e1ver \u2014ya sea una manada de leones, un grupo de hienas o un grupo de humanos\u2014 deja una &#8220;<a href=\"https:\/\/phys.org\/news\/2025-01-dna-radiocarbon-analysis-insights-prehistoric.html?utm_source=embeddings&amp;utm_medium=related&amp;utm_campaign=internal\">huella espacial<\/a>&#8221; \u00fanica. Los leones y las hienas tienden a arrastrar los huesos, dispers\u00e1ndolos en patrones predecibles seg\u00fan su peso y la cantidad de carne adherida. Las muertes naturales, como la de un elefante que muere en un pantano, dan lugar a un &#8220;colapso&#8221; esquel\u00e9tico diferente y m\u00e1s localizado.<\/p>\n\n\n\n<p>Mediante el uso de estad\u00edsticas espaciales avanzadas y la posterior comparaci\u00f3n del yacimiento EAK con varios cad\u00e1veres de elefantes modernos que estudiamos en Botsuana (a\u00fan no publicados), descubrimos que la configuraci\u00f3n espacial de EAK era \u00fanica. La agrupaci\u00f3n de los huesos y la densidad de las herramientas de piedra entre ellos no coincid\u00edan con los modelos &#8220;aleatorios&#8221; o &#8220;impulsados \u200b\u200bpor carro\u00f1eros&#8221;. En cambio, reflejaban un proceso de recolecci\u00f3n concentrado y de alta intensidad. Esta huella espacial coincid\u00eda con el desmembramiento de homininos, que tambi\u00e9n se ha documentado en yacimientos de Olduvai, medio mill\u00f3n de a\u00f1os m\u00e1s recientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto se confirm\u00f3 por la presencia de\u00a0<a href=\"https:\/\/phys.org\/news\/2026-03-neanderthals-giant-elephants-hundreds-kilometers.html?utm_source=embeddings&amp;utm_medium=related&amp;utm_campaign=internal\">huesos largos fracturados en verde<\/a>\u00a0no solo en EAK, sino tambi\u00e9n en varios lugares del paisaje donde se descuartizaron otros cad\u00e1veres de elefantes e hipop\u00f3tamos. Hoy en d\u00eda, s\u00f3lo los humanos pueden fracturar las di\u00e1fisis de los huesos largos de los elefantes; ni siquiera\u00a0<a href=\"https:\/\/theconversation.com\/spotted-hyenas-all-sound-different-when-they-call-they-can-tell-friend-from-foe-194353\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">las hienas manchadas<\/a>, que poseen mand\u00edbulas muy poderosas, pueden hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n se pueden observar indicios de este comportamiento en otros yacimientos. Por ejemplo, en El-Kherba (Argelia) se\u00a0<a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0047248412001868\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">document\u00f3<\/a>\u00a0un fragmento \u00f3seo con marcas de corte perteneciente a un animal grande (probablemente un hipop\u00f3tamo), datado en 1,78 millones de a\u00f1os. Este hallazgo intensivo y reiterado de m\u00faltiples cad\u00e1veres de elefantes e hipop\u00f3tamos descuartizados en diferentes lugares del paisaje indica que los humanos estaban descuartizando los restos de grandes animales, ya fueran cazados o carro\u00f1eados.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfPor qu\u00e9 importa una comida que incluya a un elefante?<\/h2>\n\n\n\n<p>Este descubrimiento no se limita a la dieta prehist\u00f3rica; trata sobre la evoluci\u00f3n del cerebro humano y la estructura social. Existe una teor\u00eda antigua en\u00a0<a href=\"https:\/\/phys.org\/news\/2024-11-humans-evolved-energetically-unique.html?utm_source=embeddings&amp;utm_medium=related&amp;utm_campaign=internal\">paleoantropolog\u00eda<\/a>\u00a0llamada la &#8220;<a href=\"https:\/\/www.jstor.org\/stable\/2744104\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">hip\u00f3tesis del tejido costoso<\/a>&#8220;. Esta sugiere que, a medida que los cerebros de nuestros ancestros crec\u00edan, requer\u00edan un aumento masivo de calor\u00edas de alta calidad, espec\u00edficamente grasas y prote\u00ednas. Los grandes mam\u00edferos, como los elefantes, son esencialmente &#8220;paquetes&#8221; gigantes de estas calor\u00edas. Procesar incluso un solo elefante proporciona una enorme cantidad de calor\u00edas que podr\u00eda sustentar a un grupo durante semanas.<\/p>\n\n\n\n<p>Descuartizar un elefante es una tarea monumental. Requiere herramientas de piedra afiladas y, sobre todo, cooperaci\u00f3n social. Nuestros antepasados \u200b\u200bten\u00edan que trabajar juntos para defender el cad\u00e1ver de depredadores como los tigres dientes de sable y las hienas gigantes, mientras que otros se encargaban de extraer la carne y la m\u00e9dula. Esto sugiere que, incluso hace 1,8 millones de a\u00f1os, nuestros antepasados \u200b\u200bya pose\u00edan un nivel de organizaci\u00f3n social y conciencia ambiental que era verdaderamente &#8220;humano&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>El descubrimiento tambi\u00e9n tiene otra dimensi\u00f3n. Los humanos de aquella \u00e9poca, al igual que los carn\u00edvoros modernos, consum\u00edan animales cuyo tama\u00f1o estaba\u00a0<a href=\"https:\/\/www.jstor.org\/stable\/2556343\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">relacionado con el tama\u00f1o de su propio grupo<\/a>. Las manadas peque\u00f1as de leones se alimentaban de \u00f1us; las manadas m\u00e1s grandes, de b\u00fafalos e, incluso, en algunos lugares, de elefantes j\u00f3venes. La evidencia de que aquellos primeros humanos explotaban animales grandes coincide con\u00a0<a href=\"https:\/\/www.olduvaiproject.org\/wp-content\/uploads\/10-BK-MDR-et-al_compressed.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">la evidencia<\/a>\u00a0de que habitaban territorios mucho m\u00e1s extensos que antes, lo que probablemente refleja grupos m\u00e1s grandes. A\u00fan queda por explicar por qu\u00e9 los primeros humanos comenzaron a vivir en grandes grupos en aquella \u00e9poca, pero esto indica que sin duda necesitaban m\u00e1s alimento.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un cambio en el ecosistema<\/h2>\n\n\n\n<p>El yacimiento EAK tambi\u00e9n nos revela informaci\u00f3n sobre el medio ambiente. Mediante el an\u00e1lisis de los&nbsp;<a href=\"https:\/\/phys.org\/news\/2025-10-ancient-antelope-teeth-insights-early.html?utm_source=embeddings&amp;utm_medium=related&amp;utm_campaign=internal\">diminutos f\u00f3siles<\/a>&nbsp;de plantas y animales microsc\u00f3picos hallados en las mismas capas de suelo, reconstruimos un paisaje en transici\u00f3n, desde la exuberante ribera boscosa de un lago hasta una sabana m\u00e1s abierta y cubierta de hierba. Nuestros antepasados \u200b\u200bya se alimentaban de presas m\u00e1s peque\u00f1as. Existen indicios de que hace dos millones de a\u00f1os cazaban animales peque\u00f1os y medianos (como gacelas y ant\u00edlopes acu\u00e1ticos). Un poco antes, comenzaron a utilizar tecnolog\u00eda (herramientas de piedra) para superar sus limitaciones biol\u00f3gicas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las pruebas halladas en la Garganta de Olduvai demuestran que nuestros antepasados \u200b\u200beran extraordinariamente adaptables, capaces de prosperar en climas cambiantes mediante el desarrollo de nuevos comportamientos. Al observar la disposici\u00f3n espacial de estos restos antiguos, no s\u00f3lo vemos los huesos de un elefante extinto. Vemos las huellas de un momento crucial en nuestra propia historia: cuando un peque\u00f1o grupo de homininos vio en un gigante no solo una amenaza, sino la clave de su supervivencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/phys.org\/news\/2026-04-elephant-fossil-tanzania-oldest-butchering.html\">Phys.org<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Imagina una criatura casi el doble de grande que un elefante africano moderno, que puede pesar hasta\u00a06000 kg. 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