Las excavaciones en Prado Vargas ahora abarcan 140 m2 de un campamento neandertal

Biología

La campaña de excavaciones de 2026 en la cueva de Prado Vargas, ubicada en la localidad de Cornejo, en la provincia norteña de Burgos, España, dentro del complejo kárstico de Ojo Guareña, amplió la excavación del subnivel neandertal 4D en 32 metros cuadrados, elevando la superficie total excavada a 140 metros cuadrados. Se recuperaron más de 1500 restos de animales y herramientas de piedra, lo que refuerza la interpretación de esta capa, de aproximadamente 46 000 años de antigüedad, como un gran campamento neandertal.

La excavación está codirigida por Alfonso Benito del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), Marta Navazo de la Universidad de Burgos y Rodrigo Alonso del Museo de la Evolución Humana. Participaron alrededor de 20 arqueólogos y estudiantes, principalmente de la Universidad de Burgos, la Universidad de Cantabria y la Universidad Complutense de Madrid, además de la Universidad Austral de Chile y el Museo de Historia Natural de Chile.

Los trabajos de este verano se centraron en la entrada de la cueva. La excavación del subnivel 4D ha aumentado la superficie expuesta de esta ocupación neandertal a 140 metros cuadrados, lo que convierte a Prado Vargas en uno de los yacimientos de cuevas neandertales más excavados del mundo. Los más de 1.500 restos arqueológicos y paleontológicos recuperados esta temporada aportan nuevas pruebas de que los grupos neandertales hicieron un uso intensivo de la cueva, principalmente desde la primavera hasta finales del otoño.

Los restos faunísticos incluyen dientes y fragmentos de huesos de jabalí (Sus scrofa), caballo (Equus ferus), bisonte estepario (Bison priscus), uro (Bos primigenius), gamo (Dama dama) y ciervo rojo (Cervus elaphus). Muchos de ellos presentan marcas de cortes y huellas de percusión, especialmente en los huesos de las extremidades, lo que evidencia el despiece, incluyendo el procesamiento de la canal y la rotura de huesos largos para extraer la médula.

También se recuperaron numerosas herramientas de piedra. Alrededor del 95% estaban hechas de sílex, mientras que el 5% restante se elaboró ​​con guijarros de cuarcita y cuarzo. Predominan las lascas afiladas sin retocar, seguidas de raspadores, muescas y denticulados.

Entre los hallazgos más notables de esta temporada se encuentran varios retocadores de hueso que, junto con los recuperados en años anteriores, elevan el total documentado en el yacimiento a cerca de 100. Se trata de fragmentos de huesos largos de animales que los neandertales utilizaban para dar forma y mantener los bordes de las herramientas de piedra. Su abundancia convierte a Prado Vargas en un yacimiento particularmente importante para la investigación de esta práctica tecnológica. En conjunto, los hallazgos de 2026 respaldan la hipótesis de que el subnivel 4D sirvió como un gran campamento donde los grupos neandertales establecieron ocupaciones prolongadas desde la primavera hasta el otoño durante varias generaciones, hace unos 46.000 años.

El primer Homo sapiens en Ojo Guareña

Paralelamente a la excavación del estrato neandertal, las labores de campo de este verano completaron la excavación de los subniveles más recientes 4A-AB, que datan del Paleolítico Superior. Durante la campaña de campo de 2025, se descubrió en esta zona un hogar asociado a algunos de los primeros grupos de Homo sapiens que habitaron esta parte del interior ibérico.

Con una datación preliminar de alrededor de 35.000 años, el estudio del material recuperado ayudará a los investigadores a comprender cómo estos primeros miembros de nuestra especie ocuparon el karst de Ojo Guareña y utilizaron el paisaje que rodea el río Trema. Los hallazgos también confirman que esta cueva fue ocupada no solo por neandertales, sino también, posteriormente, por Homo sapiens durante la expansión de nuestra especie por Eurasia occidental.

Arqueología y divulgación en Las Merindades

La temporada de excavaciones coincidió con una nueva edición de un programa de voluntariado dedicado al lavado de sedimentos arqueológicos del yacimiento. La actividad se llevó a cabo del 10 al 14 de agosto en el río Trema, a su paso por Cornejo, en colaboración con la empresa local Ráspano Ecoturismo y el centro de visitantes del Monumento Natural Ojo Guareña.

Alrededor de 50 niños, jóvenes y adultos participaron en el lavado, tamizado y clasificación de aproximadamente media tonelada (1100 libras) de sedimento del nivel 4. El trabajo permitió hallar restos de pequeños mamíferos, incluyendo topillos del género Microtus y roedores como Pliomys coronensis y Apodemus sylvaticus. El estudio de estos restos ayudará a los investigadores a reconstruir el clima y las condiciones ambientales de Ojo Guareña durante el Pleistoceno tardío.

El 22 de agosto se celebró una jornada de puertas abiertas para presentar los últimos avances de la excavación. Asistieron setenta y dos personas, entre residentes locales y visitantes que pasaban el verano en la región de Las Merindades.

Los codirectores de la excavación, Benito, Navazo y Alonso, también participaron en el 36º Ciclo de Conferencias de Prehistoria, organizado por la Asociación de Amigos de la Cueva de El Castillo, el Centro de Arte Rupestre Alberto I de Mónaco de Cantabria y el Ayuntamiento de Puente Viesgo. Los últimos descubrimientos del Prado Vargas se presentaron durante una conferencia celebrada el 11 de agosto.

Proporcionado por el Centro Nacional de Investigaciones para la Evolución Humana de España. 

Fuente: Phys.org.

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