La apnea obstructiva del sueño, un trastorno respiratorio en el que las vías respiratorias se bloquean durante el sueño, conlleva numerosos riesgos y peligros para la salud, pero un posible nuevo tratamiento podría marcar una diferencia real para los millones de personas afectadas en todo el mundo. El nuevo enfoque, descrito en un estudio realizado por investigadores de la Universidad Flinders de Australia, se basa en un tratamiento existente llamado estimulación del nervio hipogloso (ENH). El nervio hipogloso controla la lengua, y la ENH utiliza pulsos eléctricos para evitar que la lengua obstruya la garganta.
Sin embargo, actualmente, la ENH requiere cirugía y un implante relativamente voluminoso: es invasivo y requiere mucho tiempo. Además, no es efectivo para todos. En este caso, los investigadores querían probar un electrodo más pequeño, más fácil de insertar y manejar.
En resumen: funcionó. En breves pruebas de estimulación de varias respiraciones, el nuevo electrodo ENH abrió eficazmente la vía aérea en 13 de los 14 participantes evaluados, lo que representa una tasa de éxito del 93%. En algunos casos, incluso tuvo éxito cuando la respiración se había detenido por completo. Los primeros indicios indican que se trata de una mejora sustancial para la ENH.
“Es un procedimiento de 90 minutos que se realiza bajo guía ecográfica y con mínimas molestias”, afirma el otorrinolaringólogo Simon Carney, de la Universidad de Flinders.
“Es importante destacar que pudimos abrir las vías respiratorias en pacientes que previamente se consideraban no aptos para la ENH”.
Si bien el enfoque necesitará mayor desarrollo y pruebas antes de que pueda usarse más ampliamente, en última instancia promete una opción de tratamiento de la ENH que podría implantarse a través de un procedimiento corto en una clínica, en lugar de mediante una cirugía más invasiva (con sus riesgos asociados) en un hospital.

Esto significa que sería una opción para más personas con apnea obstructiva del sueño (AOS). Los pacientes elegibles podrían ser atendidos con mayor rapidez y su recuperación sería más rápida que con la cirugía.
Actualmente, la ENH es en gran medida eficaz, pero no siempre, y los investigadores afirman que su nueva versión podría adaptarse con mayor precisión a cada individuo. Al ser un procedimiento menos invasivo, debería ser más fácil de ajustar.
Sin embargo, la ENH no es el tratamiento de primera línea contra la AOS: se trata de la Presión Positiva Continua en las Vías Respiratorias (CPAP). Esta técnica supera a la HNS en sus resultados generales, pero implica el uso de una mascarilla sobre la boca durante el sueño para mantener las vías respiratorias abiertas.
Es una configuración bastante incómoda, a pesar de su eficacia, y aproximadamente la mitad de los pacientes toleran la CPAP y la siguen usando. Aquí es donde entra en juego la ENH y la nueva versión mejorada que los investigadores han probado aquí.
“Este enfoque puede reducir el tiempo y los costos de recuperación, al tiempo que mejora las tasas de éxito para las personas que no pueden tolerar los tratamientos convencionales”, afirma la fisióloga y autora principal Amal Osman, de la Universidad de Flinders.
El equipo afirma que sus próximos pasos son desarrollar este enfoque para que pueda usarse de forma segura y práctica a largo plazo e integrarlo con tecnologías portátiles. También podrían aplicarse otros nervios y músculos para mejorar el flujo de aire.
Cabe destacar que este estudio se realizó en un laboratorio del sueño con un grupo relativamente pequeño de personas con AOS. Los resultados iniciales son muy alentadores, pero la técnica debe probarse con más personas y en entornos más naturales.
Es evidente que existe una gran necesidad de más tratamientos para la AOS. Esta afección puede alterar gravemente el sueño, crucial para mantener la salud física y mental, y se ha asociado con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y demencia. Ya sea reduciendo el riesgo de deterioro cognitivo en personas con AOS o simplemente ayudándolas a sentirse menos cansadas durante el día, los tratamientos mejorados podrían marcar una gran diferencia, y esta nueva perspectiva sobre la ENH tiene un comienzo alentador.
“Nuestro objetivo es ofrecer a los pacientes más opciones y mejores resultados”, afirma Danny Eckert, de la Universidad Flinders.
“Este estudio demuestra que con innovación y las herramientas adecuadas, el tratamiento de la apnea del sueño puede volverse más accesible, cómodo, personalizado y eficaz”.
La investigación ha sido publicada en Chest.
Fuente: Science Alert.
