Uno de los reinos más poderosos de Perú debía su prosperidad al estiércol de aves

Humanidades

Por: Jo Osborn, Emily Milton y Jacob L. Bongers

En 1532, en la ciudad de Cajamarca, Perú, el conquistador español Francisco Pizarro y un grupo de europeos tomaron como rehén al gobernante inca Atahualpa, preparando el escenario para la caída del Imperio Inca

Antes de este fatídico ataque, el hermano de Pizarro, Pedro Pizarro, hizo una curiosa observación: aparte del propio Inca, el Señor de Chincha era la única persona en Cajamarca llevada en una litera, una plataforma de transporte.

¿Por qué el Señor de Chincha ocupaba una posición tan alta en la sociedad inca? En nuestro nuevo estudio, publicado en PLOS One, encontramos evidencia de una sorprendente fuente potencial de poder e influencia: el excremento de aves.

Un recurso potente y precioso

Chincha, en el sur de Perú, es uno de los varios valles fluviales a lo largo de la costa desértica, alimentados por las aguas de las tierras altas andinas, que desde hace mucho tiempo han sido clave para la agricultura de regadío. A unos 25 kilómetros mar adentro se encuentran las Islas Chincha, con los mayores depósitos de guano del Pacífico.

El guano, o excremento, de aves marinas es un fertilizante orgánico muy potente. En comparación con los estiércoles terrestres, como el estiércol de vaca, el guano contiene mucho más nitrógeno y fósforo, esenciales para el crecimiento de las plantas.

En la costa peruana, la corriente oceánica Humboldt/Perú genera una rica pesca. Esta pesca sustenta enormes colonias de aves marinas que anidan en las islas rocosas costeras.

Las aves marinas anidan en las islas costeras peruanas y se alimentan de las ricas pesquerías cercanas. Jo Osborn.

Gracias al clima seco y casi sin lluvia, el guano de las aves marinas no se desvanece, sino que continúa acumulándose hasta alcanzar varios metros de altura. Esta singular combinación ambiental hace que el guano peruano sea particularmente apreciado.

Nuestra investigación combina iconografía, relatos históricos escritos y el análisis de isótopos estables del maíz arqueológico (Zea mays) para mostrar que las comunidades indígenas del Valle de Chincha usaban guano de aves marinas hace al menos 800 años para fertilizar cultivos e impulsar la producción agrícola. Sugerimos que el guano probablemente influyó en el surgimiento del Reino de Chincha y su eventual relación con el Imperio Inca.

Señores de la costa desértica

El Reino de Chincha (1000-1400) fue una sociedad a gran escala compuesta por aproximadamente 100.000 personas. Estaba organizada en comunidades especializadas, como pescadores, agricultores y comerciantes. Esta sociedad controló el valle de Chincha hasta su incorporación al Imperio Inca en el siglo XV.

Dada la proximidad de importantes yacimientos de guano en las Islas Chincha, el historiador peruano Marco Curatola propuso en 1997 que el guano de aves marinas era una fuente importante de la riqueza de Chincha. Probamos esta hipótesis y encontramos un sólido respaldo.

Una prueba bioquímica

El análisis bioquímico es una forma fiable de identificar el uso de fertilizantes en el pasado. Un estudio experimental de 2012 mostró que las plantas fertilizadas con estiércol de camélidos (alpacas y llamas) y aves marinas muestran valores de isótopos de nitrógeno más altos que los cultivos no fertilizados Analizamos 35 muestras de maíz recuperadas de tumbas en el Valle de Chincha, documentadas como parte de un estudio anterior sobre prácticas funerarias.

Mazorcas de maíz arqueológicas de yacimientos del Valle de Chincha. C. O’Shea.

La mayoría de las muestras arrojaron valores de isótopos de nitrógeno superiores a los esperados para el maíz sin fertilizar, lo que sugiere que se produjo algún tipo de fertilización. Aproximadamente la mitad de las muestras presentaron valores extremadamente altos. Hasta el momento, estos resultados sólo son consistentes con el uso de guano de aves marinas. Este análisis químico confirma el uso de guano en cultivos prehispánicos.

Imágenes y fuentes escritas

El guano –y las aves que lo producen– también tenían un significado más amplio para el pueblo Chincha. Nuestro análisis de artefactos arqueológicos sugiere que el pueblo Chincha tenía una profunda comprensión de la conexión entre la tierra, el mar y el cielo. Su uso del guano y su relación con las islas no eran solo decisiones prácticas; estaban profundamente arraigadas en su cosmovisión.

Un objeto de madera de Chincha, interpretado como una pala ceremonial o un palo para cavar, representa aves marinas, peces y figuras humanas. The Met Museum, 1979.206.1025.

Esta reverencia se refleja en la cultura material de Chincha. En sus textiles, cerámica, frisos arquitectónicos y objetos de metal, vemos imágenes recurrentes de aves marinas, peces, olas y maíz germinando.

Estas imágenes demuestran que los Chincha entendían todo el ciclo ecológico: las aves marinas comían peces del océano y producían guano, el guano alimentaba al maíz y el maíz alimentaba a la gente.

Esta relación puede incluso reflejarse hoy en día en los topónimos peruanos. Pisco deriva de una palabra quechua que significa pájaro, y Lunahuaná podría traducirse como “gente del guano”.

El poder de las heces

Como fertilizante eficaz y de gran valor, el guano también permitió a las comunidades de Chincha aumentar el rendimiento de los cultivos y expandir las redes comerciales, lo que contribuyó a la expansión económica del Reino de Chincha Sugerimos que los pescadores navegaban hasta las Islas Chincha para adquirir guano y luego lo proporcionaban a los agricultores, así como a los comerciantes marineros para comerciar a lo largo de la costa y hacia las tierras altas.

La productividad agrícola de Chincha y su creciente influencia mercantil habrían aumentado su importancia estratégica para el Imperio Inca. Alrededor del año 1400 d. C., los incas incorporaron a Chincha tras una capitulación pacífica, creando una de las pocas alianzas estratégicas de su tipo.

Aunque el acuerdo alcanzado entre Chincha y los incas sigue siendo objeto de debate, sugerimos que el guano de aves marinas influyó en estas negociaciones, ya que el estado inca estaba interesado en el maíz, pero carecía de acceso a fertilizantes marinos. Esta podría ser la razón por la que el Señor de Chincha era tan estimado que fue llevado en litera, como señaló Pedro Pizarro.

Los incas llegaron a valorar tanto este fertilizante que impusieron restricciones de acceso a las islas guaneras durante la temporada de reproducción y prohibieron matar aves guaneras, dentro o fuera de las islas, bajo pena de muerte. Nuestro estudio amplía la extensión geográfica conocida de la fertilización con guano en el mundo preincaico y respalda firmemente los estudios que predijeron su papel en el auge del Reino Chincha. Sin embargo, aún queda mucho por aprender sobre su difusión y el inicio de esta práctica.

Este artículo es una traducción de otro publicado en The Conversation. Puedes leer el texto original haciendo clic aquí.

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