Por: Daniel Hardy
La esquizofrenia es un trastorno mental grave que se caracteriza por la psicosis, lo que dificulta que una persona distinga la realidad. Afecta aproximadamente al 1% de la población canadiense y está vinculada a importantes problemas de salud, incluida una esperanza de vida más corta.
Muchos factores pueden aumentar el riesgo de desarrollar esquizofrenia, como las condiciones ambientales prenatales (por ejemplo, desnutrición o exposición a drogas), antecedentes familiares, traumas infantiles y crecer en un entorno urbano. Sin embargo, aún no existen biomarcadores fiables que permitan predecir el riesgo temprano. Esto es importante porque el diagnóstico temprano permite un mejor tratamiento y mejores resultados para los pacientes. Los investigadores ahora están estudiando la placenta como una posible fuente de indicadores tempranos del riesgo de esquizofrenia.
El eje placenta-cerebro
La placenta puede “registrar” lo que sucede durante el embarazo y puede reflejar tanto las condiciones saludables como las no saludables para el bebé. Esta idea se conoce como el eje placenta-cerebro, que sugiere que cuando la placenta se ve afectada negativamente, el desarrollo del cerebro también puede verse perjudicado tanto a corto como a largo plazo
Estudios clínicos a gran escala han demostrado que, en embarazos con bajo peso al nacer, ciertos marcadores genéticos placentarios se alteran. Estos marcadores están estrechamente vinculados a un mayor riesgo de esquizofrenia y otros problemas conductuales negativos (por ejemplo, autismo y deterioro cognitivo) en los niños. También hay evidencia sólida que vincula el consumo de cannabis durante el embarazo con efectos nocivos para el desarrollo cerebral del niño, incluido un mayor riesgo de esquizofrenia.

Esto es especialmente preocupante en Canadá, donde el cannabis se legalizó en 2018. Desde entonces, el consumo de cannabis durante el embarazo ha aumentado, y la tasa más alta registrada, del 24%, se da entre las adolescentes embarazadas (de 13 a 19 años).
Aunque se sabe que el consumo de cannabis prenatal está asociado con bajo peso al nacer, no se entiende bien si la exposición al cannabis afecta a los mismos biomarcadores placentarios vinculados a la esquizofrenia. Mi laboratorio, que tiene experiencia en el estudio de los efectos de la exposición a medicamentos durante el embarazo, exploró esta cuestión en un estudio publicado en Biology of Reproduction en enero.
Exposición al THC
Como profesor del Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Facultad de Medicina y Odontología Schulich de la Universidad de Western, trabajé con mi equipo de investigación y colaboradores, entre ellos la estudiante de maestría en ciencias Andrea Kocsis, el Dr. Enzo Pérez Valenzuela, el Dr. David Natale y el Dr. Steven Laviolette, para investigar si el THC (el principal componente psicoactivo del cannabis) cambia estos marcadores placentarios conocidos de esquizofrenia. Primero, utilizamos un modelo preclínico de roedores en el que a las hembras preñadas se les administró THC comestible mezclado con Nutella. Descubrimos que tanto las crías macho como las hembras expuestas al THC mostraron una reducción de la inhibición prepulso en etapas tempranas de la vida. La inhibición prepulso es una prueba psicológica comúnmente utilizada para diagnosticar la esquizofrenia en humanos.
En concreto, la prueba de inhibición prepulso mide la activación sensoriomotora (la capacidad del cerebro para filtrar estímulos irrelevantes) observando cómo un estímulo débil anterior (prepulso) reduce la respuesta de sobresalto a un ruido fuerte posterior (pulso). Más importante aún, descubrimos que las placentas de estas crías expuestas al THC mostraron aumentos en varios marcadores placentarios humanos vinculados al riesgo de esquizofrenia.
Posteriormente, analizamos si esto también ocurre en un modelo de cultivo celular humano. Descubrimos que las células placentarias humanas aisladas tratadas con THC durante un período corto (24 horas) mostraron aumentos similares en estos genes relacionados con la esquizofrenia.
Identificación de riesgos
Este estudio tiene importantes implicaciones clínicas. Aunque siempre se recomienda suspender el consumo de cannabis durante el embarazo, puede ser difícil para muchas personas debido a la dependencia social o habitual. Como resultado, algunos niños están expuestos al cannabis antes de nacer sin tener otra opción. Al identificar marcadores placentarios específicos del cannabis vinculados con la esquizofrenia, existe el potencial de reducir los resultados conductuales negativos en las primeras etapas de la vida a través de intervenciones psicológicas o dietéticas.
Dado que la esquizofrenia suele diagnosticarse entre los 16 y los 30 años, identificar el riesgo al nacer sería sumamente valioso. Además, realizar pruebas de la placenta después del parto podría ser una forma práctica de evaluar el riesgo de esquizofrenia.
Se necesitan más investigaciones para comprender si otros componentes del cannabis, como el cannabidiol (CBD), también afectan el desarrollo neurológico o alteran estos marcadores placentarios. También es imperativo explorar si estos marcadores pueden ayudar a predecir otros resultados, incluidos trastornos psicológicos adversos, autismo o deterioro cognitivo.
Además, debido a que la salud y el estilo de vida previos a la concepción, así como el de las madres, pueden afectar la placenta, también es posible que el consumo de cannabinoides por parte de cualquiera de los padres antes del embarazo pueda afectar la salud de la placenta y aumentar el riesgo de esquizofrenia, pero esto requiere más estudios. Mientras tanto, nuestros hallazgos proporcionan evidencia funcional importante para los médicos y las agencias reguladoras, como Salud Canadá, a medida que continúan tomando decisiones y políticas con respecto a la seguridad del uso de cannabis durante el embarazo.
Este artículo es una traducción de otro publicado en The Conversation. Puedes leer el texto original haciendo clic aquí.
