¿Por qué algunas personas no practican lo que predican? Investigadores revelan que una región cerebral llamada corteza prefrontal ventromedial (vmPFC) está involucrada. Los investigadores utilizaron imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI) para identificar patrones de actividad cerebral asociados con el comportamiento y el juicio moral. Las personas que se comportaban de manera deshonesta a pesar de juzgar el mismo comportamiento como inmoral en otros presentaban menor actividad en la vmPFC, y cuando los investigadores estimulaban la vmPFC de los participantes, estos se volvían más inconsistentes moralmente. El trabajo se publicó en la revista Cell Reports.
“La coherencia moral es un proceso biológico activo”, afirma Xiaochu Zhang, coautor del estudio, perteneciente a la Universidad de Ciencia y Tecnología de China y a la Universidad de Educación de Guizhou.
“Ser una ‘persona moral’ requiere que el cerebro integre el conocimiento moral en el comportamiento diario, un proceso que puede fallar incluso en personas que conocen perfectamente el principio moral”.
Explorando los circuitos morales del cerebro
Aunque estudios previos han identificado regiones cerebrales implicadas en el comportamiento moral y el juicio moral, se sabe poco sobre cómo la actividad cerebral sustenta la inconsistencia moral.
“Como investigadores en neurociencia, queríamos comprender por qué saber qué es lo correcto no siempre se traduce en hacerlo”, dice Zhang.
Para identificar las regiones cerebrales asociadas con la inconsistencia moral, los investigadores utilizaron imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI) para escanear el cerebro de los participantes durante una tarea que requería sopesar la honestidad y el beneficio. Los participantes podían ganar más dinero siendo deshonestos, pero también se les pidió que calificaran su propio comportamiento en una escala de 10 puntos, desde “extremadamente inmoral” hasta “extremadamente moral”. El equipo también monitorizó la actividad cerebral de los participantes mientras juzgaban la moralidad de otras personas que realizaban la misma tarea.
Juicios morales consistentes versus inconsistentes
En las personas que eran moralmente coherentes —es decir, que se juzgaban a sí mismas y a los demás con los mismos estándares morales— la corteza prefrontal ventromedial (vmPFC) se activaba de forma similar tanto en las tareas conductuales como en las de juicio. Sin embargo, en los participantes moralmente inconsistentes —aquellos que consideraban inmoral el engaño ajeno, pero calificaban su propio engaño con mayor indulgencia— la corteza prefrontal ventromedial (vmPFC) mostró menor actividad durante la tarea conductual y menor conexión con otras regiones cerebrales implicadas en la toma de decisiones y la moralidad.
Para examinar si la actividad de la corteza prefrontal ventromedial (vmPFC) desempeña un papel causal en la inconsistencia moral, los investigadores estimularon la vmPFC de algunos participantes mediante un método no invasivo denominado estimulación transcraneal por interferencia temporal (tTIS) antes de que realizaran las tareas de comportamiento y juicio. Demostraron que la estimulación de la vmPFC resultó en mayores niveles de inconsistencia moral en comparación con los participantes que recibieron una estimulación simulada. Estos resultados sugieren que las personas moralmente inconsistentes no utilizan su corteza prefrontal ventromedial (vmPFC) para integrar información al tomar decisiones conductuales, afirman los investigadores.
“Las personas que muestran inconsistencia moral no son necesariamente ciegas a sus propios principios morales; simplemente, biológicamente, no logran considerarlos ni aplicarlos en su propio comportamiento moral”, afirma Zhang.
Lo que los hallazgos podrían significar para la sociedad
En futuras investigaciones, el equipo planea estudiar la actividad cerebral relacionada con la “perspectiva de la víctima” para comprender cómo reaccionan estos circuitos neuronales cuando las personas son tratadas injustamente.
“Nuestros hallazgos sugieren que deberíamos tratar la coherencia moral como una habilidad que se puede fortalecer mediante la toma de decisiones deliberada”, afirma el autor principal, Hongwen Song, de la Universidad de Ciencia y Tecnología de China.
“Estos hallazgos tienen enormes implicaciones para la educación y la inteligencia artificial”.
Fuente: Medical Xpress.
