Científicos convierten los residuos del cacao en un superalimento usando miel y vibraciones

Salud y medicina

Por cada tableta de chocolate que se consume en el mundo, la industria genera una enorme cantidad de residuos. Nos referimos a la cáscara del grano de cacao, esa capa exterior resistente que suele acabar en un vertedero.

Pero estamos desperdiciando una mina de oro nutricional. Esas cáscaras desechadas están repletas de teobromina y cafeína, los mismos compuestos que le dan al cacao su sabor característico. El truco, hasta ahora, ha sido extraer esos nutrientes sin dañarlos.

Ahora, un equipo de Brasil ha encontrado la manera de extraer esos compuestos sin usar ni una sola gota de productos químicos tóxicos. Su arma secreta es un grupo de abejas nativas sin aguijón y un dispositivo que emite ondas sonoras de alta intensidad para extraer la miel.

Un negocio desordenado

La producción mundial de cacao genera millones de toneladas de cáscaras al año. Si bien estas cáscaras están cargadas de estimulantes, extraer esos nutrientes suele ser una tarea ardua. Los métodos tradicionales suelen emplear altas temperaturas, largas jornadas de trabajo y disolventes orgánicos agresivos. Ninguno de estos métodos es sostenible ni tampoco resulta especialmente económico.

Imagen bajo licencia Creative Commons.

Los investigadores de la Universidad de Campinas (UNICAMP) decidieron probar un enfoque diferente ¿Y si el disolvente fuera el producto?

Entran las abejas

La miel que se encuentra en los supermercados no es un disolvente especialmente eficaz. Sin embargo, las distintas abejas producen diferentes tipos de miel. En particular, las abejas nativas brasileñas con las que trabajaron los investigadores son verdaderas expertas en química. Producen una miel más fluida, más ácida y rica en antioxidantes.

El equipo recolectó miel de cinco especies distintas:

  • Borá (Tetragona clavipes)
  • Jataí (Tetragonisca angustula)
  • Mandaçaia (Melipona quadrifasciata)
  • Mandaguarí (Scaptotrigona postica)
  • Moça-branca (Frieseomelitta varia)

Luego, tuvieron que averiguar cómo obligar a las cáscaras de cacao a liberar los nutrientes.

Un martillo neumático de sonido

Si simplemente añades los residuos de cacao a la miel, no se disolverán en gran medida. Puedes intentar calentarla, pero el resultado será similar al del método original, que era ineficiente. Por eso, los investigadores utilizaron una sonda de alta intensidad que sumergieron directamente en la mezcla.

Esta sonda vibra 20.000 veces por segundo (20 kHz). Estas vibraciones crean millones de burbujas microscópicas que crecen y luego colapsan violentamente. Este proceso, llamado cavitación, actúa como un pequeño martillo neumático, destrozando la estructura celular de las cáscaras de los granos de cacao y expulsando la teobromina y la cafeína hacia la miel.

Los resultados fueron asombrosos. En tan solo 3,5 minutos, los investigadores lograron extraer más nutrientes de las cáscaras que los que se extraen con los métodos tradicionales en casi una hora.

El producto resultante no es solo un experimento de laboratorio, sino que además es delicioso.

“Sin duda, su mayor atractivo para el público es el sabor, pero nuestros análisis han demostrado que contiene varios compuestos bioactivos que lo hacen bastante interesante desde el punto de vista nutricional y cosmético”, afirma Felipe Sánchez Bragagnolo, primer autor del estudio. Realizó la investigación durante su trabajo postdoctoral en la Facultad de Ciencias Aplicadas (FCA) de la UNICAMP en Limeira, con el apoyo de FAPESP.

Una rara situación en la que todos ganan

Más allá de la ciencia, existe otro beneficio. Estas abejas forman parte del patrimonio cultural de comunidades tradicionales e indígenas de Brasil, Malasia y Australia. Al encontrar usos industriales para su miel, los científicos están creando incentivos económicos para proteger los bosques donde viven estas abejas. Es una situación beneficiosa para la ciencia y la conservación.

Pero los científicos afirman que otros tipos de miel también deberían funcionar. Animan a otros a experimentar y probar la misma técnica con mieles de origen local.

El equipo concluye con una nota positiva: no es necesario operar a escala industrial. Incluso las pequeñas empresas deberían poder obtener beneficios sostenibles y saludables con este método.

“Creemos que con un dispositivo como este, en una cooperativa o pequeña empresa que ya trabaja con cacao y miel de abejas autóctonas, sería posible ampliar su cartera de productos con un producto de valor añadido, incluso para la alta cocina”, sugiere el profesor Mauricio Ariel Rostagno, coautor del estudio.

Referencia del artículo: Bragagnolo et al, Mieles de abejas sin aguijón como disolventes de extracción naturales y comestibles: un enfoque intensificado para la valorización de la cáscara del grano de cacao. ACS Sustainable Chemistry, 2025; 13 (37): 15372 DOI: 10.1021/acssuschemeng.5c04842

Fuente: ZME Science.

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