El Tribunal Supremo de China emitió el lunes directrices que abarcan una serie de riesgos emergentes asociados con la inteligencia artificial, incluidos los deepfakes no autorizados y la clonación de voz, según informaron los medios estatales. Esta medida proporciona orientación judicial para las disputas relacionadas con la IA en China, que actualmente se encuentra inmersa en una intensa competencia con Estados Unidos por el dominio de esta tecnología clave.
Las directrices publicadas por el Tribunal Popular Supremo “dejan claro que las personas no pueden utilizar la IA para crear o distribuir réplicas digitales reconocibles de otros sin su consentimiento, incluidos rostros y voces clonados”, informó la agencia estatal de noticias Xinhua.
Según Xinhua, otras disputas que se están investigando incluyen la “discriminación de precios algorítmica y la información falsa generada por inteligencia artificial”.
En los últimos años se ha observado una adopción generalizada de tecnologías de IA que permiten a los usuarios individuales crear fácilmente contenido que reproduce de forma convincente la apariencia y las voces de personas reales. Las autoridades chinas han invertido fuertemente en inteligencia artificial a nivel nacional, con el objetivo de fortalecer la capacidad del país en este sector cada vez más crucial.
Pero el presidente Xi Jinping también ha advertido sobre los peligros potenciales, instando a los asistentes a una conferencia en julio a “reforzar la concienciación sobre los riesgos y garantizar que la IA sea segura y controlable”.
Según las nuevas normas, los proveedores de servicios pueden ser considerados legalmente responsables si no “toman medidas oportunas” una vez que se les notifica que sus sistemas han generado contenido que infringe los derechos de terceros, informó Xinhua.
Las directrices ofrecen recursos legales para “alguien cuyo rostro haya sido alterado digitalmente y utilizado para difundir afirmaciones sexuales falsas y difamatorias”, añadieron.
El vicepresidente del tribunal, Tao Kaiyuan, afirmó que las directrices buscan “equilibrar el desarrollo y la seguridad”, según la transcripción de una conferencia de prensa celebrada el lunes y publicada en el sitio web del tribunal.
Según Tao, su objetivo es aclarar las normas relativas a los procedimientos en las disputas relacionadas con la IA.
“En los temas en los que actualmente resulta difícil alcanzar un consenso, (las directrices) dejan margen para la aclaración, lo que permite acumular más experiencia y realizar las aclaraciones pertinentes cuando las condiciones sean propicias”, añadió.
Fuente: Tech Xplore.
