Imagina una recta numérica, con los valores ordenados del menor al mayor. Nuevas investigaciones demuestran que el cerebro humano utiliza un sistema similar al comparar números. En el estudio, los científicos descubrieron un “mapa mental” en el que los números tienen coordenadas únicas en el cerebro, lo que podría ayudarnos a ordenarlos por magnitud.
“Los números son conceptos abstractos, pero nuestro cerebro tiene formas de organizarlos que nos permiten compararlos y razonar sobre sus valores”, dijeron los coautores del estudio Daniela Valério, investigadora postdoctoral en la Unidad de Neuroimagen Cognitiva del INSERM-CEA (UNICOG) en Francia, y Stanislas Dehaene, director de UNICOG.
“Lo fascinante es que el cerebro puede reunir números que parecen muy diferentes, como números enteros y fracciones, dentro de un sistema común”, declararon a Live Science en un comunicado conjunto.
Según informaron el jueves 22 de octubre en la revista PLOS Biology, ese sistema es un mapa para ambos conjuntos de valores numéricos dentro del cerebro. Para investigar cómo el cerebro representa diferentes tipos de números, Valério, Dehaene y sus colegas utilizaron un escáner de resonancia magnética funcional (RMf) de alta resolución, que registra el flujo sanguíneo cerebral como una medida indirecta de la actividad. Midieron la actividad cerebral en 20 adultos mientras realizaban una tarea sencilla que consistía en comparar números —una combinación de fracciones y números enteros— y determinar si cada número era mayor o menor que el anterior.
Las resonancias magnéticas cerebrales revelaron patrones de actividad distintivos en la corteza parietal inferior anterior, una región cerebral clave para el procesamiento numérico. A medida que los participantes comparaban valores numéricos, esta región cerebral se activaba siguiendo un patrón organizado similar a una recta numérica. Los números enteros y las fracciones se representaban a lo largo de esta recta común según su magnitud, en lugar de estar representados en sistemas separados. Los investigadores concluyeron que el mapa compartido del cerebro integra diferentes formatos numéricos en un sistema común basado en las cantidades que representan.

“Para mí, se trata de cómo el cerebro pasa de un símbolo a su significado”, dijo Abiot Derbie, neurocientífico cognitivo y fundador de la empresa LifeByLogic, que realiza evaluaciones psicológicas.
La fracción “¼” contiene el dígito “4”, pero su valor es mucho más cercano a cero, señaló. “Los patrones de actividad reflejaban esa relación numérica, que iba más allá de los dígitos en sí”, declaró Derbie, quien no participó en la investigación, a Live Science en un correo electrónico.
La idea de que el cerebro representa la magnitud numérica en el lóbulo parietal no es novedosa. Sin embargo, los científicos comprendían en gran medida cómo el cerebro procesaba los números enteros, mientras que su estrategia para las fracciones no se entendía del todo. Este nuevo trabajo se basa en esa investigación previa al explorar cómo se procesan conjuntamente la magnitud numérica y el tipo de número.
“Hasta donde sabemos, este es el primer estudio que investiga la geometría de las representaciones neuronales en una tarea que involucra tanto números enteros como fracciones”, escribieron los investigadores en su informe. “En el futuro, podría ser interesante ampliar este trabajo a números decimales”.
Según Derbie, trabajos anteriores ya demostraban que las fracciones y los números enteros activan partes superpuestas de la red cerebral encargada del procesamiento numérico. “Este estudio nos ofrece una visión más clara de cómo se organizan sus valores”.
En el futuro, el equipo podría examinar cómo varía esta representación neuronal entre personas de diferentes edades, niveles educativos y conocimientos matemáticos, sugirió Derbie. El estudio también incluyó únicamente a hablantes nativos de francés, por lo que podría no reflejar las diferencias lingüísticas o culturales.
“Me gustaría ver cómo evoluciona esta organización a medida que la gente aprende”, dijo Derbie. Por ejemplo, el equipo podría hacer un seguimiento de los niños antes y después de que aprendan sobre fracciones, para observar si los cambios en la actividad cerebral acompañan a una mejor comprensión.
En el presente estudio, los participantes encontraron más difícil comparar fracciones que números enteros, observaron los investigadores; fueron más lentos y cometieron más errores al trabajar con fracciones, lo cual era previsible. Sin embargo, los resultados del estudio no ofrecen pistas sobre el porqué.
“Nuestro estudio no fue diseñado para explicar por qué las fracciones son más difíciles de aprender o comprender”, declararon Valério y Dehaene a Live Science. “Lo novedoso de nuestro estudio es que demostramos que estos diferentes tipos de números están organizados dentro de un mapa compartido en el cerebro”.
Fuente: Live Science.
