CABO CAÑAVERAL, Florida (AP) – La NASA ya está encargando módulos de aterrizaje, vehículos exploradores y drones para una extensa base lunar, menos de dos meses después del sobrevuelo lunar récord de la misión Artemis II.
La agencia espacial presentó el martes la primera fase de sus planes para la base lunar, adjudicando contratos por valor de cientos de millones de dólares a cuatro empresas estadounidenses.
La compañía Blue Origin de Jeff Bezos proporcionará dos módulos de aterrizaje para transportar vehículos lunares a la superficie lunar, en un punto cercano al polo sur de la Luna. Estos vehículos, denominados vehículos para terreno lunar, serán construidos por Astrolab y Lunar Outpost.

Firefly Aerospace, que aterrizó con éxito en la Luna el año pasado, será la empresa que transporte los primeros drones a la Luna. Idealmente, se supone que todo este equipo llegará antes de que los primeros astronautas del programa Artemis aterricen en la Luna, lo cual está previsto para 2028.
Durante la misión Artemis II en abril, cuatro astronautas sobrevolaron la Luna, viajando a mayor profundidad en el espacio que las tripulaciones del programa Apolo que llegaron a la Luna a finales de la década de 1960 y principios de la de 1970. Para la misión Artemis III del próximo año, otro equipo de astronautas practicará el acoplamiento de la cápsula Orión de la NASA en órbita alrededor de la Tierra con los módulos lunares que están desarrollando Blue Origin y SpaceX, la empresa de Elon Musk, para misiones tripuladas.
La NASA tiene previsto lanzar Artemis III a mediados de 2027, con un alunizaje de dos astronautas tan pronto como en 2028. La segunda fase de la base lunar, desde 2029 hasta principios de la década de 2030, comenzará a construir la infraestructura permanente, incluida una red eléctrica. En cuanto a cuándo estará lista la base para albergar astronautas durante períodos prolongados en hábitats permanentes especializados, se espera que esto ocurra en algún momento de la década de 2030, durante la tercera fase.
“Entonces podremos decir: ‘Oye, estamos aquí de forma permanente y no vamos a renunciar a ello'”, dijo Carlos García-Galán, ejecutivo del programa de la base lunar de la NASA.
García-Galán imagina una base lunar que se extiende por cientos de kilómetros cuadrados, con un perímetro delimitado por drones, denominados MoonFall, apostados en las esquinas. El administrador de la NASA, Jared Isaacman, afirmó que estos marcadores territoriales tienen como objetivo mostrar respeto hacia las naves espaciales y los equipos de otros países que puedan encontrarse cerca. Espera reciprocidad en este sentido. El objetivo de la base lunar es fomentar una economía lunar al tiempo que se lleva a cabo investigación científica y se sientan las bases para una expedición a Marte, subrayó Isaacman.
“Para quienes esperan pacientemente, el gran regreso está cerca y no bajaremos el ritmo”, dijo Isaacman. “Esto es solo el comienzo”.
Fuente: Science Alert.
