En un estudio publicado en Nature Medicine, investigadores de la Universidad de Oxford y de la Universidad de Ciencias de la Salud y Afines de Muhimbili (MUHAS) en Dar es Salaam, Tanzania, han demostrado que una prueba de biopsia líquida mínimamente invasiva puede diagnosticar el linfoma de Burkitt de forma rápida y precisa en el África subsahariana, donde los retrasos en las pruebas tradicionales a menudo resultan fatales. A pesar de su naturaleza agresiva, el linfoma de Burkitt suele ser curable con un tratamiento rápido, con tasas de supervivencia superiores al 90%. El tratamiento es ampliamente accesible y gratuito en la mayoría de los países subsaharianos. Sin embargo, las pruebas diagnósticas actuales requieren conocimientos especializados y equipos de laboratorio que a menudo no están disponibles en entornos con recursos limitados. Por ello, la mayoría de los niños permanecen sin diagnosticar o reciben un diagnóstico demasiado tarde. En gran parte de la región, las tasas de supervivencia pueden ser inferiores al 50%.
“Existe una necesidad urgente de nuevos métodos de diagnóstico prácticos y eficaces en entornos con recursos limitados, donde el linfoma de Burkitt es más frecuente”, afirmó Anna Schuh, catedrática de Diagnóstico Molecular de la Universidad de Oxford e investigadora principal del estudio. “Se trata de un cáncer altamente tratable, pero muchos niños y jóvenes no reciben un diagnóstico a tiempo. Las pruebas de biopsia líquida, al ser un método mínimamente invasivo y preciso, tienen un enorme potencial para transformar el diagnóstico en el África subsahariana y mejorar significativamente los resultados”.
Las biopsias líquidas detectan pequeñas cantidades de ADN liberadas por las células cancerosas en la sangre. Mediante una simple muestra de sangre, los científicos pueden identificar cambios genéticos específicos característicos del linfoma de Burkitt y distinguirlos del ADN de células sanas u otros tipos de tumores.
La profesora Schuh y su equipo de Oxford, en colaboración con investigadores de MUHAS en Tanzania, el Laboratorio Central de Salud Pública en Kampala, Uganda, y cuatro centros de estudio en estos países, han desarrollado una prueba de biopsia líquida mínimamente invasiva para la detección rápida y precisa del linfoma de Burkitt. Este es el primer indicio de que las biopsias líquidas podrían desempeñar un papel importante en el diagnóstico de otros tipos de cáncer en el África subsahariana.
El equipo de investigación internacional evaluó la prueba de biopsia líquida en un amplio grupo de niños y adultos jóvenes que presentaban signos clínicos de linfoma en cuatro hospitales de Uganda y Tanzania. Su rendimiento se comparó con el de un método basado en biopsia de tejido que utilizaba pruebas diagnósticas accesibles en entornos con recursos limitados.
Alta precisión y resultados más rápidos
La prueba de sangre demostró una gran capacidad para diferenciar el linfoma de Burkitt de otras afecciones, alcanzando una precisión general del 98%. Entre 81 pacientes con un diagnóstico confirmado de linfoma de Burkitt mediante biopsia de tejido, el 86,4% fueron identificados correctamente mediante biopsia líquida.
Es importante destacar que el análisis de sangre redujo drásticamente el tiempo necesario para obtener un diagnóstico. El diagnóstico mediante biopsia líquida fue, en promedio, 40,3 días más rápido que el diagnóstico mediante biopsia de tejido. Para comprender cómo se comportaría la prueba en la práctica clínica real, el equipo celebró reuniones semanales de equipo multidisciplinario (EMD) para revisar los casos en tiempo real.
La autora del estudio, Clara Chamba, jefa de Hematología de MUHAS, afirmó: “La incorporación de la biopsia líquida a nuestras reuniones multidisciplinarias transformó la rapidez con la que podíamos comenzar a tratar a nuestros pacientes. Con la biopsia líquida, el 93% de los casos se diagnosticaron durante la primera semana tras la toma de la muestra, en comparación con solo el 40% cuando dependíamos únicamente de la biopsia de tejido. Para un cáncer que progresa tan rápidamente como el linfoma de Burkitt, ese tiempo puede ser crucial para salvar vidas”.
Si bien se necesita más investigación para comprender cómo adaptar la prueba para su uso clínico, este estudio demuestra que la biopsia líquida podría ser una herramienta diagnóstica complementaria y oportuna, especialmente en casos donde el acceso a la biopsia de tejido es limitado o se retrasa. Al aumentar el rendimiento diagnóstico y reducir drásticamente el tiempo de diagnóstico, este enfoque podría contribuir a que los niños con linfoma de Burkitt comiencen antes el tratamiento que puede salvarles la vida.
El profesor Bruno Sunguya, vicerrector adjunto de Investigación y Consultoría de MUHAS, Tanzania, afirmó: “La exitosa implementación y el trabajo analítico realizado en Tanzania y Uganda demuestran que la investigación en medicina de precisión puede y debe liderarse desde dentro de los países de ingresos bajos y medios”.
Más allá del linfoma, este trabajo abre nuevas oportunidades para aplicar tecnologías genómicas y de biopsia líquida con el fin de fortalecer el diagnóstico del cáncer y mejorar los resultados en general en toda la región. Esta colaboración reafirma nuestro compromiso con el avance de la innovación, la aceleración del diagnóstico oportuno y la mejora de la supervivencia de niños y adultos afectados por el cáncer.
Fuente: Medical Xpress.
