Es posible que los insectos sean mucho más numerosos de lo que se pensaba. Un nuevo estudio estima que la Tierra alberga entre 14 y 20 millones de especies de insectos, una cifra muy superior a la estimación tradicional de unos 6 millones. Esto significa que los científicos sólo han catalogado una pequeña fracción de los animales más diversos del planeta, mientras que diversos informes advierten de que muchas poblaciones de insectos están disminuyendo.
Imposible de contar con exactitud

Contar y describir insectos siempre ha puesto a prueba la paciencia de la ciencia. Por eso, los mejores entomólogos son investigadores, meticulosos y profundamente curiosos.
Muchas especies son prácticamente idénticas. Otras viven en áreas pequeñas, pasan por varias etapas de su ciclo de vida o aparecen solo en ciertas épocas del año. Según la Universidad de Cornell, los científicos han descrito formalmente alrededor de 1,2 millones de especies de insectos. Sin embargo, cada nuevo estudio suele revelar más.
“No podemos proteger a las especies si no sabemos que existen, por lo que para poder comprender la biodiversidad de nuestro planeta, es importante saber cuántas hay”, dijo Laura Melissa Guzman, entomóloga de la Universidad de Cornell y autora principal del artículo.
El equipo recurrió al Área de Conservación Guanacaste (ACG), una región protegida en el noroeste de Costa Rica que abarca 169.000 hectáreas. Incluye bosque seco, bosque nuboso y selva tropical, un rico campo de pruebas para la vida de los insectos.
Los investigadores analizaron más de 1,6 millones de especímenes de insectos tropicales recolectados en 15 trampas Malaise principales: redes con forma de tienda de campaña que capturan insectos voladores. Utilizaron la identificación mediante códigos de barras de ADN, un método que lee un pequeño fragmento de código genético para ayudar a identificar las especies. Solo con esas trampas se identificaron cerca de 54.000 especies de insectos.
Luego, los científicos centraron su atención en Microgastrinae, un grupo muy diverso de diminutas avispas parasitoides. Estas avispas depositan sus huevos dentro de las orugas. Sus larvas eclosionan, se alimentan dentro del huésped y posteriormente emergen.
Estadísticamente, mucho

Los investigadores utilizaron tres fuentes para muestrear las avispas: las trampas Malaise principales, un segundo conjunto de trampas periféricas y avispas criadas a partir de aproximadamente 1500 especies de orugas. En conjunto, las muestras arrojaron 1414 especies de Microgastrinae.
A partir de ahí, el equipo utilizó métodos estadísticos para estimar cuántas especies de avispas en el ACG permanecían sin ser detectadas. Aplicaron esa proporción a la muestra más amplia de insectos y estimaron que el área protegida podría contener cerca de 333.000 especies de insectos.
Para extrapolar los resultados de Costa Rica al resto del mundo, los investigadores compararon la diversidad de ACG con la diversidad global de otros grupos, como árboles, ranas, aves y polillas satúrnidas. Este cálculo arrojó una estimación global de entre 14 y 20 millones de especies de insectos.
“Nuestro estudio proporciona una base para comprender cuánto más necesitamos aprender sobre los insectos. Necesitamos esta base para comprender el alcance de la actual disminución de las poblaciones de insectos”, dijo Guzmán a Gizmodo.
El coautor Michael Sharkey, taxónomo especializado en la descripción de especies de insectos, contribuyó a definir el método. Muchas estimaciones anteriores se basaban en escarabajos, a menudo descritos como el grupo de insectos más diverso. El trabajo de Sharkey con avispas parasitoides costarricenses sugirió que estos diminutos especialistas podrían ofrecer un indicador más preciso y fiable del número total de especies de insectos. Los investigadores incluso califican sus cifras de conservadoras.
“Nuestra estimación es un límite inferior. Nos esforzamos mucho en cada paso para evaluar nuestras suposiciones y comprender si podríamos estar sobreestimando o subestimando este límite inferior”, agregó Guzmán.
Los Sin Nombre

Esta nueva estimación surge en un momento en que los científicos debaten la magnitud del declive global de los insectos. Algunos estudios han advertido sobre un “apocalipsis de los insectos”, provocado por la pérdida de hábitat, el uso de pesticidas, el cambio climático y otras presiones humanas.
Un mayor número de insectos no hace que esas pérdidas sean menos graves. Puede que incluso dificulte su detección.
“Nuestros resultados apuntan a un gran número de insectos no descritos, aquellos sin nombre”, dijo Guzmán. “Con los informes recientes sobre la disminución de las poblaciones de insectos, podría haber muchas especies en declive que ni siquiera hemos descubierto”.
Los gobiernos y los investigadores pueden monitorear aves, mamíferos y árboles con mayor facilidad porque muchos tienen nombres, mapas y registros a largo plazo. Los insectos a menudo carecen de las tres cosas.
El conjunto de datos de ACG puede ser útil. Dado que los investigadores han recolectado insectos allí durante décadas, ahora los científicos pueden preguntarse si las especies se han vuelto más raras, han cambiado su distribución o han desaparecido de las trampas con el tiempo.
“Eso nos permite vislumbrar si las poblaciones están creciendo, disminuyendo o cambiando en respuesta al cambio climático y al uso de la tierra”, explicó Guzmán. “Obtener un recuento más preciso de cuántas especies existen es el primer paso. Comprender qué les sucede a esas especies con el tiempo es el siguiente”.
El estudio no cierra el censo de la vida de los insectos, sino que lo amplía.
El siguiente paso es rastrearlas antes de que desaparezcan de lugares que los científicos nunca han explorado. Una estimación más amplia cambia la magnitud de la tarea: muchas especies podrían estar disminuyendo antes de tener nombre, registros o un lugar en los planes de conservación.
El estudio fue publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.
Fuente: ZME Science.
