Cada año, las empresas pierden ingresos cuando sus productos se copian o revenden ilegalmente. Ahora, una nueva huella digital legalmente vinculante, desarrollada en la Universidad de Copenhague, impide la falsificación de productos. Royal Copenhagen es una de las primeras marcas del mundo en utilizar esta solución.
En 2021, se comercializaron productos falsificados por valor de US$467.000 millones estadounidenses a nivel mundial. Las falsificaciones más conocidas son artículos de lujo como bolsos, relojes y gafas de sol. Hoy en día, se falsifican casi todos los tipos de productos: desde cosméticos, juguetes, equipos deportivos y piezas de automóviles hasta productos electrónicos y medicamentos.
Los productos falsificados no sólo suponen enormes pérdidas económicas y la pérdida de cientos de miles de empleos, sino que también pueden ser directamente peligrosos para los consumidores. Los medicamentos y cosméticos falsificados pueden suponer graves riesgos para la salud, mientras que los productos electrónicos falsificados pueden incendiarse repentinamente. Sin embargo, el problema crece año tras año.
Thomas Just Sørensen, químico de la Universidad de Copenhague, ha inventado una solución única para combatir este problema. Junto con empresarios e inversores daneses, ha desarrollado la tecnología O−KEY, una especie de huella digital que impide la falsificación de cualquier producto físico.
“Imagina arrojar un puñado de arena sobre una placa de vidrio. Los granos caerán en un patrón aleatorio imposible de copiar. Usamos exactamente el mismo principio al producir nuestras huellas dactilares artificiales”, dice Sørensen.

La huella dactilar consiste en una marca de un milímetro cuadrado que se rocía sobre el producto o su envase con tinta transparente. La tinta contiene micropartículas que forman un patrón aleatorio irrepetible. La marca se incrusta en una zona diminuta, se puede escanear con un teléfono inteligente estándar y sirve como prueba de autenticidad legalmente reconocida.
“El marcado ofrece a las empresas una oportunidad sin precedentes de proteger sus productos, hacer cumplir los contratos y documentar la autenticidad hasta el nivel de artículo individual”, afirma Sørensen.
Identificación única de los productos de Royal Copenhagen
La empresa danesa de porcelana Royal Copenhagen está encantada con la nueva tecnología. Es una de las primeras marcas del mundo en utilizar el etiquetado, y los resultados ya son positivos en su implementación inicial. Royal Copenhagen utilizó inicialmente O-KEY como método para rastrear el recorrido de sus productos hasta el consumidor final.
“O−KEY ha establecido nuevos estándares en la protección de nuestra marca. La implementación nos brindó transparencia inmediata en toda nuestra cadena de distribución y la garantía de que nuestros productos están protegidos con pruebas legalmente reconocidas. Es simple, eficaz y absolutamente crucial”, afirma Allan Schefte, vicepresidente sénior de Europa Continental de Fiskars Denmark A/S.
Además de la porcelana real, las etiquetas O-KEY también se han utilizado en figuras de Kay Bojesen y productos de seguridad internacionales, entre otras cosas.

De la universidad a la empresa
La nueva tecnología se basa en muchos años de investigación en química de materiales en la Universidad de Copenhague. Con el apoyo del Fondo de Innovación e inversores privados, la investigación evolucionó hasta convertirse en la empresa PUFIN-ID, que actualmente cuenta con 16 empleados en Copenhague.
En 2016, Sørensen escuchó a unos colegas hablar sobre las PUF (funciones físicamente no clonables) en una conferencia en el norte de Francia, y se interesó en desarrollar una huella dactilar imposible de clonar. Dos años de investigación después, el profesor publicó un artículo científico en Science Advances sobre su tecnología, en torno a la cual se fundó la empresa O−KEY. Desde entonces, la empresa ha crecido de forma constante y, entre otras cosas, ha construido su propia infraestructura de TI, máquinas etiquetadoras y una solución de inteligencia artificial que realiza un seguimiento de todas las huellas digitales que se toman.
“Hemos pasado de tener ciencia avanzada en un laboratorio a tener un producto de producción en masa y una aplicación que se puede descargar directamente de la AppStore. Hoy, vemos cómo la tecnología O-KEY puede proteger tanto a clásicos del diseño danés como a marcas de lujo internacionales, a la vez que fortalece la confianza del consumidor en los componentes de seguridad y la infraestructura crítica. Esto demuestra el gran alcance de la investigación universitaria”, afirma Sørensen.
Fuente: Tech Xplore.
