Estudio sugiere que una aurora boreal ayudó a hundir el Titanic

Humanidades

El hundimiento del RMS Titanic el 15 de abril de 1912 es el desastre marítimo más famoso de la historia. La historia se ha vuelto a contar innumerables veces, pero los expertos aún están descubriendo nuevos detalles sobre lo que sucedió esa noche más de un siglo después. El último desarrollo en nuestra comprensión del evento tiene que ver con la aurora boreal. Como informa el Smithsoniano, la misma tormenta solar que produjo una aurora sobre las aguas del Atlántico Norte donde se hundió el Titanic puede haber causado fallas en el equipo que llevaron a su desaparición.

La investigadora independiente del Titanic Mila Zinkova describe la nueva teoría en un estudio publicado en la revista Weather. Los sobrevivientes y testigos presenciales de la noche del hundimiento del Titanic informaron haber visto la aurora boreal iluminar el cielo oscuro. James Bisset, segundo oficial del barco que respondió a las llamadas de socorro del Titanic, el RMS Carpathia, escribió en su diario: “No había luna, pero la aurora boreal brillaba como rayos de luna disparados desde el horizonte norte”.

Zinkova sostiene que, si bien las luces en sí mismas no llevaron al Titanic a un curso acelerado con el iceberg, una tormenta solar esa noche podría haberlo hecho. Las auroras boreales son el producto de partículas solares que chocan y reaccionan con moléculas de gas en la atmósfera terrestre. Una aurora vívida es el resultado de una tormenta solar que expulsa energía de la superficie del sol. Además de hacer que aparezcan luces de colores en el cielo, las tormentas solares también pueden interferir con los equipos magnéticos de la Tierra.

Las brújulas son susceptibles a los pulsos electromagnéticos del sol. Zinkova escribe que la tormenta solo habría tenido que cambiar la brújula del barco en 0,5 grados para desviarlo de un rumbo seguro y hacia el iceberg. Las señales de radio de esa noche también pueden haber sido afectadas por la actividad solar. El barco La Provence nunca recibió la llamada de socorro del Titanic, a pesar de su proximidad. El cercano SS Mount Temple lo recogió, pero su respuesta al Titanic no fue escuchada. Inicialmente se culpó a los entusiastas de la radioafición por bloquear las ondas de radio utilizadas por los barcos profesionales esa noche, pero el estudio postula que las ondas electromagnéticas pueden haber jugado un papel más importante en la interferencia.

Si una tormenta solar obstaculizó el equipo del barco esa noche, fue solo una condición la que llevó al hundimiento del Titanic. Un cóctel de factores, incluido el estado del mar, el diseño del barco y las advertencias que se ignoraron, finalmente selló el destino del barco.

Este artículo es una traducción de otro publicado en Mental Floss. Puedes leer el texto original haciendo clic aquí.

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