Científicos crean un empaque de comida comestible a base de algas marinas

Medio ambiente

¿Alguna vez has tenido tanta hambre que casi no podías esperar hasta que se retirara el envoltorio de tu comida? No te preocupes, esto pronto será algo del pasado.

Los investigadores y las empresas han estado trabajando durante un tiempo en películas de alimentos comestibles y rentables como una forma de abordar el desperdicio de alimentos y la contaminación plástica. Ahora, un equipo internacional ha dado un paso adelante al crear una película basada en alginato de sodio, un conocido biopolímero de algas marinas de origen natural.

El alginato de sodio es un carbohidrato que se puede usar para formar fils de empaque, dice Rammohan Aluru, coautor del artículo que describe el material, en un comunicado. También es lo suficientemente estable como para servir como embalaje.

Los alginatos se refinan a partir de diferentes especies de algas pardas, como las algas gigantes Macrocystis pyrifera y Ascophyllum nodosum. Actualmente se utilizan en muchas industrias como la alimentaria, los fertilizantes, la impresión textil y la farmacéutica. Incluso el material de impresión dental utiliza alginato como medio de gelificación.

La película, creada con ingredientes naturales, es segura para la salud y el medio ambiente, es soluble en agua y puede disolverse casi en un 90% en 24 horas. Los investigadores cruzaron las moléculas de alginato con un ácido ferúlico antioxidante natural, lo que hace que la película sea fuerte, homogénea, rígida y capaz de prolongar la vida útil de los productos.

Grigory Zyryanov, profesor de la Universidad Federal de los Urales y coautor del artículo, dijo que la película mantiene los alimentos frescos durante más tiempo gracias a sus componentes antioxidantes que ralentizan los procesos de oxidación. Además, los agentes antivirales naturales obtenidos del ajo, la cúrcuma y el jengibre se pueden agregar a la película para prevenir la propagación de virus y extender la vida útil de los alimentos, otorgándoles propiedades anti-patógenas y manteniendo su atractivo natural.

Los investigadores dijeron que la película podría producirse sin requisitos especiales, lo que la haría accesible para los productores de alimentos y los fabricantes de películas. Incluso podrían producirse en una planta de producción de polímeros, argumentó Zyryanov. Y si hay un océano cerca, sería aún más sencillo para cualquier fabricante industrial crear las películas a bajo costo.

La nueva película es parte de una tendencia mucho más amplia de investigación innovadora que se realiza en biopelículas comestibles o materiales de recubrimiento, con un papel clave en la conservación de alimentos, la fabricación y la extensión de la vida útil de los materiales alimentarios. Son ecológicos, fácilmente degradables y no causan problemas de salud incluso si se olvidó de eliminarlos. Pero lo más importante es que nos ayudarían a deshacernos de nuestra dependencia del plástico: un enorme 40% del plástico que producimos se utiliza para envases.

La expansión del uso de películas biológicas y materiales de recubrimiento ayudaría a abordar el desperdicio de alimentos, un problema creciente. La ONU estima que alrededor de un tercio de los alimentos del mundo se pierden o desperdician cada año. Si bien la cosecha y la venta al por menor suelen ser los principales problemas, también se desperdicia una cantidad significativa de alimentos en la compra y el consumo. Además, las películas de alimentos ayudarían a combatir la contaminación plástica, que crece cada año.

Varias startups han estado trabajando con ellos durante un tiempo. Evoware está considerando usar algas para crear un empaque similar al plástico que se pueda comer de manera segura, mientras que Loliware ha creado vasos comestibles con algas y ahora se ha convertido en pajitas. Skipping Rocks Lab también está trabajando para reemplazar la botella de agua de plástico con una alternativa de algas.

Fuente: ZME Science.

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