Los científicos han descubierto una nueva especie de quitón, un antiguo molusco marino que se ha mantenido prácticamente inalterado durante los últimos 300 millones de años. Los quitones tienen una forma ovalada alargada con una concha compuesta por ocho placas entrelazadas que se asemejan a una armadura. Se encuentran por toda la Tierra, desde aguas tropicales hasta las regiones polares, habitando pozas de marea y las profundidades marinas. Se conocen alrededor de 940 especies vivas.
Normalmente, se clasifican por sus características morfológicas, como la estructura valvular y la rádula (un aparato de alimentación especializado). Existe la preocupación de que este enfoque, ampliamente utilizado, pueda dar lugar a errores taxonómicos debido a la gran similitud externa de estos animales. Por ello, investigadores de la Universidad Nacional Kyungpook de Corea adoptaron un enfoque integrado que combina el análisis de ADN con observaciones físicas, como describen en un artículo publicado en Marine Life Science & Technology.
Estudios genéticos
Los investigadores recolectaron varios especímenes del género Acanthochitona en la costa surcoreana y secuenciaron sus genomas mitocondriales completos. El ADN mitocondrial tiende a acumular mutaciones con relativa rapidez y se utiliza ampliamente para detectar diferencias genéticas entre especies estrechamente relacionadas. También analizaron el gen COI (subunidad I de la citocromo c oxidasa) porque las especies estrechamente relacionadas suelen mostrar claras diferencias en sus secuencias, lo que hace más fácil distinguirlas. Entre las muestras, encontraron patrones genéticos distintos en el gen COI y en el ADN mitocondrial completo.
Para confirmar si se trataba de una nueva especie, también utilizaron microscopios electrónicos de alta potencia para observar con más detalle las espículas dorsales (agujas microscópicas) y la rádula del molusco. Descubrieron formas físicas distintivas que no se encuentran en otras especies conocidas de Acanthochitona. El equipo también fechó la separación del género Acanthochitona de otros linajes de quitones hace unos 83,94 millones de años, durante el período Cretácico tardío.
Una especie ‘feroz’
La nueva especie fue bautizada como Acanthochitona feroxa por su aspecto “feroz”. Ferox significa “feroz” en latín.
Además de encontrar una especie previamente desconocida, el equipo ha añadido algunos detalles sobre la historia de estos antiguos moluscos, como señalan en su artículo. “Estos hallazgos contribuyen a la comprensión de la especiación y las relaciones filogenéticas dentro de los acantoquitónidos, ofreciendo información valiosa sobre el sistema de clasificación y la evolución del genoma mitocondrial de los quitones en el Pacífico occidental”.
Aunque este estudio se centró en las aguas de Corea del Sur, los científicos han publicado marcadores genéticos detallados e imágenes microscópicas para ayudar a los investigadores a identificar más fácilmente Acanthochitona feroxa en otras partes del mundo.
Fuente: Phys.org.
