El acetaminofén, también conocido como paracetamol o Tylenol, es un analgésico y antifebril común de venta libre. Se suele recetar durante el embarazo para aliviar el dolor leve a moderado. Últimamente, ha habido mucha controversia sobre su seguridad. Se ha afirmado que tomar acetaminofén durante el embarazo podría aumentar la probabilidad de autismo en los niños.
Un amplio estudio realizado en Dinamarca aporta claridad a este debate, al no encontrar un mayor riesgo de autismo en niños expuestos al paracetamol antes del nacimiento. Estos resultados fueron consistentes tanto en el análisis de la población general como en las comparaciones entre hermanos, y no variaron según el momento ni la dosis de la exposición. Los hallazgos se publicaron en JAMA Pediatrics.
Riesgo o ausencia de riesgo
La preocupación pública sobre si tomar paracetamol durante el embarazo podría aumentar el riesgo de autismo rápidamente acaparó la atención, dominando los noticieros, los periódicos y las redes sociales. El debate se intensificó tanto que, en septiembre de 2025, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) recomendó a los médicos considerar limitar su uso para fiebres leves comunes durante el embarazo.
Sin embargo, la evidencia científica sigue siendo contradictoria: algunos estudios han reportado un riesgo leve, mientras que otros no han encontrado ninguna relación. Un amplio estudio realizado en Suecia inicialmente reportó un ligero aumento en el riesgo de autismo al analizar la población general. No obstante, cuando los mismos investigadores compararon a hermanos de la misma familia —un método que considera factores genéticos y ambientales compartidos—, la aparente relación desapareció.
El análisis comparativo entre hermanos es un método de investigación que los científicos utilizan para comparar a hermanos de la misma familia y comprender mejor cómo una exposición específica afecta un resultado. Dado que los hermanos comparten muchos genes y un entorno familiar común, este enfoque ayuda a tener en cuenta factores ocultos que, de otro modo, podrían influir en los resultados.

En busca de pruebas más concluyentes, los investigadores llevaron a cabo un estudio de cohorte a nivel nacional en Dinamarca. Analizaron a todos los niños nacidos de embarazos únicos entre 1997 y 2022, utilizando registros nacionales de salud oficiales para realizar un seguimiento de más de 1,5 millones de niños a lo largo del tiempo. El análisis se centró únicamente en los niños que estaban vivos al cumplir un año y excluyó los casos con datos faltantes o afecciones ya conocidas relacionadas con el autismo.
Los investigadores descubrieron que tomar paracetamol durante el embarazo no está relacionado con un mayor riesgo de autismo en los niños. Los resultados fueron los mismos para la población general y para las comparaciones entre hermanos. El cociente de riesgos ajustado —una medida del riesgo relativo entre dos grupos— fue cercano a 1, lo que indica que no hay un mayor riesgo.
El estudio analizó minuciosamente tanto la cantidad de medicamento ingerido (baja, media o alta) como la etapa del embarazo en la que se utilizó, abarcando cada trimestre. En todas estas variaciones, el equipo no encontró evidencia de un mayor riesgo. Estos hallazgos podrían ayudar a aliviar la ansiedad de los padres, al tiempo que proporcionan a los profesionales médicos la evidencia que necesitan para explicar claramente a los pacientes y respaldar su toma de decisiones informada.
Fuente: Medical Xpress.
