Según un estudio publicado en Science Advances el 15 de mayo, los ríos del mundo están experimentando una desoxigenación generalizada y sostenida impulsada por el calentamiento climático, entre los cuales los ríos tropicales son los ecosistemas más vulnerables, con una necesidad urgente de combatir la pérdida de oxígeno. Un equipo de investigación dirigido por el profesor Shi Kun del Instituto de Geografía y Limnología de Nanjing (NIGLAS) de la Academia China de Ciencias llevó a cabo este estudio, con el Dr. Guan Qi como primer autor, en colaboración con un investigador de la Universidad de Tongji.
El oxígeno es un elemento fundamental de los ecosistemas fluviales, ya que mantiene la salud ecológica, sustenta a los organismos acuáticos y regula los ciclos biogeoquímicos. Su disminución representa una amenaza para la biodiversidad de los ríos. Para investigar las tendencias a largo plazo del oxígeno disuelto en los ríos, el equipo empleó un algoritmo de apilamiento de aprendizaje automático para analizar datos de 21.439 tramos de ríos en todo el mundo durante un período de casi 40 años (1985-2023).
Pérdida global de oxígeno y zonas de alto riesgo
Los principales hallazgos del estudio indicaron que los ecosistemas fluviales están perdiendo oxígeno a una tasa de -0,045 mg L -1 década-1 , y el 78,8% de los ríos estudiados experimentan desoxigenación. La desoxigenación más severa se produjo en ríos tropicales (entre 20°S y 20°N), como los de la India. Esto contradice las expectativas previas de que los ríos de latitudes altas, que sufren un calentamiento climático intensificado, serían los principales focos de desoxigenación. El estudio reveló que los bajos niveles de oxígeno, junto con una desoxigenación más rápida, hacen que los ríos tropicales sean más vulnerables a los episodios de hipoxia.
Cómo el flujo y las represas dan forma a la desoxigenación
Los investigadores cuantificaron además el impacto de los regímenes de flujo y el embalse en la desoxigenación del río. Los resultados indican que tanto los caudales bajos como los altos pueden mitigar parcialmente la desoxigenación, resultando en una tasa de desoxigenación un 18,6 % menor en condiciones de caudal bajo en comparación con condiciones normales. Por otro lado, los caudales altos provocaron una tasa de desoxigenación un 7,0 % menor en comparación con condiciones de caudal normal.
Además, el embalse también alteró la desoxigenación en su área de influencia: negativa en embalses poco profundos, pero positiva en embalses profundos. Es decir, el embalse puede acelerar la desoxigenación en embalses poco profundos, pero atenuarla en embalses profundos.
Factores determinantes y el papel del calor
Un análisis más detallado identificó la disminución de la solubilidad del oxígeno, provocada por el cambio climático, como la principal causa de la desoxigenación de los ríos, responsable del 62,7% de la disminución observada. El metabolismo del ecosistema, reflejado en factores como la temperatura, la luz y el caudal, fue responsable del 12% de la desoxigenación.
También se analizaron específicamente los episodios de olas de calor, evaluando cuantitativamente sus impactos en la desoxigenación de los ríos. Los resultados muestran que las olas de calor fueron responsables del 22,7% de la desoxigenación global de los ríos, con un incremento de 0,01 mg L⁻¹ década⁻¹ en la tasa de desoxigenación, en comparación con las condiciones bajo temperaturas climatológicas promedio.
Estos hallazgos subrayan las consecuencias negativas del calentamiento global en los ecosistemas lóticos e identifican a los ríos tropicales como los ecosistemas que más necesitan acciones efectivas y estrategias de mitigación para combatir las crisis de desoxigenación. El estudio proporciona una base sistemática para que los responsables políticos formulen medidas para mitigar la desoxigenación de los ríos en todo el mundo.
Fuente: Phys.org.
