Una cirugía mayor puede acelerar la pérdida de memoria en 1 de cada 7 adultos mayores

Salud y medicina

Someterse a una cirugía puede afectar significativamente la salud física y las capacidades del paciente, especialmente si es una persona mayor. Un estudio reciente reveló que los efectos van mucho más allá de la movilidad y el control del dolor, ya que la operación también puede provocar una pérdida considerable de la agudeza cognitiva general.

Investigadores realizaron un seguimiento durante seis años a 560 adultos mayores de 70 años sin signos de demencia tras someterse a cirugías mayores, como reemplazos de cadera y procedimientos abdominales, observando cómo cambiaban su memoria y sus habilidades cognitivas con el tiempo. Descubrieron que casi el 15% de los participantes experimentaron un marcado deterioro en la memoria y las capacidades cognitivas poco después de la cirugía, y que su estado continuó empeorando con el paso del tiempo.

Las tres principales señales de alerta que aumentaban la probabilidad de que una persona sufriera un deterioro grave eran: la edad avanzada, obtener puntuaciones más bajas en las pruebas mentales antes de la cirugía y desarrollar delirio postoperatorio, que es un estado mental en el que una persona experimenta episodios de confusión y pensamiento desorganizado que pueden desarrollarse durante horas o días después de la cirugía. Los resultados se publican en la revista de la Sociedad Americana de Geriatría.

Cerebro después de la cirugía

Durante décadas, los investigadores en anestesia han estudiado cómo la anestesia afecta al cerebro. En el transcurso de esta investigación, descubrieron un conjunto de afecciones denominadas trastornos neurocognitivos postoperatorios (TNP), y los hallazgos resultaron preocupantes.

La depresión posoperatoria se ha relacionado con mayores tasas de mortalidad y un deterioro cognitivo duradero que puede persistir durante años después de la cirugía. En particular, para los adultos mayores, estos efectos posteriores a la cirugía constituyen riesgos bien documentados.

Cambio en el rendimiento cognitivo a lo largo del tiempo. Crédito: Journal of the American Geriatrics Society (2026). DOI: 10.1111/jgs.70434.

Con más del 20% de la población estadounidense cumpliendo 65 años para 2030, el estudio de la salud cerebral tras una cirugía cobra más importancia que nunca. Muchos adultos mayores se enfrentan a menudo a la difícil decisión de someterse a una cirugía mayor, sopesando la esperanza de una mayor movilidad o una mejor calidad de vida frente a la posibilidad de un deterioro cognitivo y funcional a largo plazo.

Para ayudar a médicos, pacientes y familiares a tomar decisiones mejor informadas, es fundamental comprender qué personas tienen mayor riesgo de sufrir un deterioro cognitivo grave después de una cirugía. Los investigadores responsables del estudio se propusieron comprender cómo la cirugía mayor afecta al cerebro que envejece con el tiempo y qué grupos son más vulnerables a un deterioro cognitivo grave. Recopilaron sus datos del estudio SAGES (Successful Aging after Elective Surgery), un amplio proyecto de investigación multicéntrico.

Para este análisis, se centraron en 560 adultos de 70 años o más que se sometieron a cirugías electivas mayores no cardíacas, como reemplazos de cadera y procedimientos abdominales, todas las cuales requerían una estancia hospitalaria de al menos tres días. Se realizó un seguimiento a los participantes durante un máximo de seis años, tiempo durante el cual los investigadores recopilaron tres tipos principales de información para obtener una imagen completa de su salud cerebral.

Primero, midieron el rendimiento cerebral mediante pruebas neuropsicológicas y juegos mentales antes de la cirugía. Segundo, monitorizaron la aparición de delirio durante la hospitalización postoperatoria utilizando una herramienta estandarizada denominada Método de Evaluación de la Confusión. Para garantizar la precisión de los resultados, los investigadores también incluyeron a 119 adultos mayores que no se sometieron a cirugía como grupo de comparación.

Al analizar los datos, surgieron tres patrones distintos de cambio cognitivo. Aproximadamente uno de cada cuatro pacientes conservó su agudeza mental sin un deterioro notable. Más de la mitad de los pacientes (59%) experimentaron una leve disminución de la capacidad mental, acorde con los efectos normales del envejecimiento.

Sin embargo, un grupo más reducido mostró un deterioro significativo y progresivo del rendimiento mental que siguió empeorando con el paso de los años. Entre todos los riesgos analizados, el delirio destacó como el predictor más importante del deterioro cognitivo a largo plazo; quienes lo padecían tenían el doble de probabilidades de sufrir un deterioro grave en comparación con quienes no lo padecían.

Los investigadores destacaron que los hallazgos proporcionan información valiosa sobre cómo la cirugía mayor puede influir en la salud cerebral a largo plazo en adultos mayores. Se requieren estudios adicionales con una población mucho más amplia y diversa para integrarla en la práctica clínica. Una vez establecida, puede suponer un cambio radical, ofreciendo a los médicos una mejor oportunidad de identificar a los pacientes de alto riesgo de forma temprana y tomar medidas para prevenir complicaciones como el delirio.

Fuente: Medical Xpress.

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