Un equipo de investigación internacional, liderado por el profesor adjunto Ryuji Takasaki de la Facultad de Ciencias de la Biosfera y la Geosfera de la Universidad de Ciencias de Okayama, ha publicado un artículo que propone una nueva hipótesis sobre la historia evolutiva de los sistemas digestivos de los dinosaurios, centrándose en los gastrolitos: piedras encontradas en las cavidades abdominales de estos animales. Al examinar el grado de desgaste de estos gastrolitos, el equipo arroja luz sobre las estrategias de digestión de los dinosaurios. Los hallazgos se publican en la revista Paleobiology.
Las comparaciones con los gastrolitos de animales actuales sugieren que los dinosaurios utilizaban diversas estrategias de digestión: algunos trituraban los alimentos en el estómago, como las aves modernas; otros los masticaban en la boca, como los mamíferos modernos; y otros los fermentaban en los intestinos. Los investigadores esperan que la combinación de la información obtenida de los gastrolitos con otros indicadores dietéticos, como la morfología de los dientes y las mandíbulas, permita comprender mejor cómo los dinosaurios procesaban los alimentos.
Los patrones de desgaste ofrecen pistas
Según el equipo de investigación, los tejidos blandos, como los órganos digestivos, raramente se conservan en los dinosaurios, lo que dificulta inferir cómo digerían y absorbían los alimentos. Para inferir los sistemas digestivos de los dinosaurios, los investigadores primero recopilaron y analizaron la forma de los gastrolitos, la dieta y la musculatura estomacal de aves y cocodrilos actuales. Sus análisis sugieren que los gastrolitos se desgastaban y se volvían más lisos dentro del estómago. Esta tendencia fue particularmente clara en los taxones herbívoros, mientras que los taxones carnívoros, incluidos aquellos que consumen invertebrados, conservaron gastrolitos con bordes afilados.
En otras palabras, es probable que los taxones herbívoros poseyeran gastrolitos redondeados que se desgastaban considerablemente dentro de sus estómagos musculosos, mientras que los taxones carnívoros conservaban gastrolitos angulares menos desgastados debido a que sus estómagos eran menos musculosos y ejercían menos fuerza sobre ellos. Al aplicar este marco al registro fósil de los dinosaurios, los investigadores descubrieron que muchos terópodos sin dientes poseían gastrolitos redondeados, lo que sugiere que podrían haber triturado mecánicamente la materia vegetal dentro de sus estómagos. Este mecanismo es comparable al de las aves modernas, como las gallinas, que utilizan sus estómagos musculares, o mollejas, para triturar la materia vegetal.
Diferentes linajes, diferente digestión
El estudio también sugiere que no todos los dinosaurios digerían los alimentos de la misma manera. Algunos grupos dependían principalmente de sus dientes, otros procesaban los alimentos en estómagos musculares y otros podrían haber dependido de una digestión prolongada en el tracto intestinal. Estos hallazgos indican que los diferentes grupos de dinosaurios probablemente desarrollaron estrategias digestivas distintas y siguieron trayectorias evolutivas diferentes en el desarrollo de sus sistemas digestivos.
Los investigadores proponen además que, mientras que los terópodos desarrollaron repetidamente estómagos musculares al principio de su historia evolutiva, otros grupos de dinosaurios herbívoros, como los ornitisquios y los saurópodos, podrían haber adoptado estrategias digestivas diferentes. Se han descubierto numerosos gastrolitos en Psittacosaurus, un pariente lejano de Triceratops, y en saurópodos gigantes que superaban los 20 metros de longitud.
Sin embargo, muchos de estos gastrolitos son angulares, lo que sugiere que estos dinosaurios podrían no haber tenido estómagos muy musculosos. En cambio, podrían haber dependido de dientes y mandíbulas bien desarrollados, junto con una fermentación prolongada dentro de un tracto digestivo alargado, lo que representa un sistema digestivo que no dependía de estómagos musculosos ni de la trituración asistida por gastrolitos.
Fuente: Phys.org.
