Los microplásticos podrían influir en el clima, sugiere estudio

Medio ambiente

Una nueva investigación de la Universidad de Canterbury, Nueva Zelanda, encontró que los microplásticos en el aire reflejan parte de la luz solar que llega a la superficie de la Tierra, enfriando así el clima. Por ahora, este efecto es extremadamente leve. Sin embargo, dado que la cantidad de microplásticos en el aire aumentará en las próximas décadas, este efecto aumentará en magnitud.

Plastimósfera
“Sí, nos centramos en los microplásticos en el aire”, dijo a ZME Science en un correo electrónico la Dra. Laura Revell, profesora principal de Física Ambiental de la Universidad de Canterbury y autora correspondiente del artículo. “Estos se informaron por primera vez en París en 2015 y desde entonces se han informado en una variedad de regiones urbanas y remotas”.

“Sin embargo, creemos que los microplásticos pueden co-emitirse desde el océano con el rocío del mar, lo que lleva al concepto del ‘ciclo plástico’, es decir, los microplásticos pueden transportarse con los vientos a cierta distancia, depositarse en la tierra, ser arrastrados hacia un río, ser transportado al océano y luego volver a entrar en la atmósfera”.

Los microplásticos son una preocupación medioambiental cada vez mayor. Ya están presentes en el suelo, el agua, el aire y sus niveles aumentan constantemente. Algunos microplásticos se producen directamente, para artículos como cosméticos, mientras que otros son el resultado de la descomposición de los artículos de plástico en los vertederos.

Debido a su pequeño tamaño y peso, tales partículas pueden ser recogidas fácilmente por los vientos y transportadas a distancias inmensas. Las grandes ciudades como Londres o Beijing muestran grandes concentraciones de tales partículas, probablemente debido a la cantidad de plástico que se usa dentro de sus límites.

Dicho esto, apenas estamos comenzando a comprender su impacto total como contaminantes en el aire. El presente estudio ayuda a mejorar nuestra comprensión a este respecto, al descubrir la interacción entre estas partículas y el clima del planeta. Según los autores, esta es la primera vez que se calculan los efectos directos de los microplásticos en el aire sobre el clima. Se sabe que otras soluciones en el aire (“aerosoles”) tienen un efecto en el clima de la Tierra, ya sea dispersando o reflejando la luz solar entrante de regreso al espacio, enfriando todo o absorbiendo radiación en ciertas frecuencias, lo que calienta el planeta.

En ese contexto, los autores se propusieron determinar qué efecto tienen los microplásticos en el aire a este respecto. Utilizaron software de modelado climático para determinar el efecto radiativo (es decir, reflectante o absorbente) de partículas microplásticas comunes en el aire. Se centraron principalmente en las capas inferiores de la atmósfera, donde se encuentra gran parte de la contaminación microplástica. En general, informan, estas partículas dispersan la radiación solar, lo que equivale a tener un efecto de enfriamiento menor en el clima a nivel de la superficie.

Sin embargo, el equipo no puede decir con certeza la cantidad exacta de refrigeración que producen. Simplemente no tenemos suficientes medidas de la cantidad y distribución de microplásticos en la atmósfera, ni tenemos datos sólidos sobre su composición química y propiedades físicas. Para enturbiar aún más el problema es que las partículas microplásticas también pueden tener un efecto de calentamiento, que puede contrarrestar parcial o completamente el enfriamiento que causan a través de la dispersión de la luz.

“Después de calcular las propiedades ópticas de los microplásticos para comprender cómo absorben y dispersan la luz, nos dimos cuenta de que los veríamos absorbiendo radiación infrarroja y contribuyendo al efecto invernadero. Ese momento fue una sorpresa, ya que hasta entonces habíamos estado pensando en los microplásticos como dispersores eficientes de radiación solar”, agrega el Dr. Revell para ZME Science.

Esta absorción tiene lugar en un intervalo de frecuencia de luz infrarroja donde los gases de efecto invernadero como el CO2 no capturan mucha energía. En otras palabras, estos microplásticos aprovechan la energía que no es captada fácilmente por los impulsores actuales del calentamiento climático.

“Por lo tanto, los microplásticos pueden contribuir al calentamiento del efecto invernadero, aunque de una manera muy pequeña (ya que tienen una abundancia tan pequeña en la atmósfera en la actualidad)”, agrega el Dr. Revell. “El efecto dominante que vemos en nuestros cálculos con respecto a la interacción con la luz, [sin embargo] es que los microplásticos dispersan la radiación solar (lo que lleva a una menor influencia de enfriamiento)”.

Para terminar, me dijo que estudios más recientes sobre el tema de los microplásticos en el aire están reportando concentraciones “bastante altas” de estas partículas en ciertas áreas del mundo, como Beijing. El Dr. Revell explica que esto probablemente se deba a las mejoras en la tecnología que permiten a los investigadores detectar partículas de diámetros mucho más pequeños que antes, que pasaban sin ser detectadas antes. Toda esta incertidumbre en los datos obviamente no augura nada bueno para nuestras conclusiones.

“Nuestras estimaciones iniciales de los efectos climáticos de los microplásticos en el aire son solo eso, estimaciones, y sin duda se revisarán en el futuro a medida que se realicen nuevos estudios y se llenen las lagunas en nuestro conocimiento”, concluyó el Dr. Revell para ZME Science.

Fuente: ZME Science.

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