Los caballos pueden oler tu miedo. Si experimentas esta emoción al estar cerca de un caballo, este podrá detectarla simplemente por tu olor, lo que modifica su comportamiento y fisiología. Esta es la conclusión de un nuevo estudio publicado en la revista PLOS One.
Los científicos ya saben que los perros pueden oler el estrés humano. Pero un equipo del Instituto Nacional de Investigación Agrícola, Alimentaria y Ambiental (INRAE) de Francia quería comprobar si esto mismo se aplica a los caballos, otro animal doméstico que ha convivido con nosotros durante miles de años.
El olor del miedo
Los investigadores utilizaron discos de algodón para recolectar muestras de sudor de 30 voluntarios humanos mientras veían una película de terror llamada Sinister. También recolectaron muestras del mismo grupo posteriormente, mientras veían vídeos inspiradores o divertidos, en un estado emocional más alegre y relajado. Esto permitió al equipo comparar cómo reaccionaban los caballos a dos emociones distintas.
El equipo colocó las almohadillas en un bozal especial de licra, ajustado a 43 yeguas galesas. Estas yeguas fueron asignadas aleatoriamente a uno de tres grupos. El grupo del miedo solo estuvo expuesto al sudor recolectado de los espectadores de películas de terror, mientras que el grupo de la alegría solo olió el sudor de quienes veían los videos inspiradores o divertidos. El grupo de control usó bozales con almohadillas limpias sin olor humano.
Los caballos se sometieron a cuatro pruebas de comportamiento mientras los autores del estudio monitoreaban sus reacciones. Estas incluían ser acicalados, reaccionar ante la apertura repentina de un paraguas, ser abordados por un humano y explorar un objeto nuevo.
Al oler el sudor del miedo, los caballos se mostraron más nerviosos, observaron objetos extraños durante más tiempo, presentaron picos de frecuencia cardíaca más altos y fueron menos propensos a tocar o acercarse a un humano. Estos caballos no podían percibir el miedo de los participantes, por lo que no había indicios de expresiones faciales ni lenguaje corporal que pudieran detectar. Lo más probable es que sólo reaccionaran a los desencadenantes químicos presentes en el sudor, aunque los científicos no analizaron la composición química de las muestras.
“Estos hallazgos resaltan la importancia de las señales químicas en las interacciones interespecíficas y brindan información sobre cuestiones acerca del impacto de la domesticación en la comunicación emocional”, comentó el equipo de investigación en su artículo.
Mejora del bienestar animal
Este descubrimiento podría tener importantes implicaciones para el bienestar animal, ya que sugiere que el estado emocional de un guía puede comunicarse a un caballo a través del olfato, incluso cuando intenta ocultar sus sentimientos. Esto podría afectar nuestra forma de abordar el entrenamiento de los caballos y su bienestar general.
“Las implicaciones prácticas incluyen reconocer la importancia del estado emocional de los manejadores y su posible transmisión a través de señales químicas durante las interacciones entre humanos y caballos”, agregaron los investigadores.
Fuente: Phys.org.
