Un vehículo explorador de la NASA ha descubierto más componentes básicos de la vida en Marte tras llevar a cabo un experimento químico nunca antes realizado en otro planeta, según informaron científicos el martes. El equipo dirigido por la NASA recalcó que las moléculas orgánicas no son una prueba definitiva de vida pasada, ya que también podrían haberse formado en el planeta rojo o haber impactado contra meteoritos.
Pero esto demuestra que estas importantes pistas sobre la historia de Marte se han conservado en la superficie durante más de tres mil millones de años, añadieron. En aquel entonces, se creía que la superficie de Marte estaba salpicada de enormes lagos y ríos llenos de agua líquida, un ingrediente clave para la vida tal como la conocemos. El rover Curiosity de la NASA aterrizó en 2012 en el lecho de un antiguo lago llamado cráter Gale, y desde entonces ha estado buscando señales de posible vida pasada.

“Este experimento nunca se había realizado antes en otro mundo”, declaró a la AFP Amy Williams, astrobióloga que trabaja en la misión Curiosity.
El equipo estaba bajo presión porque solo tenían “dos oportunidades para hacerlo bien”, añadió Williams, autora principal de un nuevo estudio que describe los resultados. El experimento, realizado en 2020, detectó más de 20 moléculas orgánicas, incluidas varias que nunca antes se habían confirmado en Marte. Entre ellas se encontraba una molécula llamada benzotiofeno, que también se ha hallado en meteoritos y asteroides.
“La misma materia que cayó sobre Marte procedente de meteoritos es la que cayó sobre la Tierra, y probablemente proporcionó los componentes básicos para la vida tal como la conocemos en nuestro planeta”, dijo Williams.
Otra molécula que contiene nitrógeno “es un precursor de cómo se construye finalmente el ADN”, añadió.
“Estamos viendo los componentes básicos de la vida —la química prebiótica en Marte— preservados en estas rocas durante miles de millones de años”.
Misiones futuras
Pero nada de esto puede probar que la vida, incluso organismos microbianos diminutos, alguna vez floreciera en Marte. Una forma de formular potencialmente una “afirmación tan extraordinaria” sería traer algunas rocas marcianas a la Tierra para que los científicos puedan estudiarlas más de cerca, dijo Williams.

El rover Perseverance de la NASA ya ha recogido una buena cantidad de rocas para una misión de este tipo, llamada Retorno de Muestras de Marte. Sin embargo, la misión ha sido cancelada de facto tras una votación del Congreso estadounidense en enero.
Según un nuevo estudio publicado en Nature Communications, las futuras misiones podrían beneficiarse de la demostración del Curiosity de que los experimentos que utilizan el compuesto químico TMAH funcionan en otros mundos. El rover Rosalind Franklin de la Agencia Espacial Europea, que tiene un taladro mucho más largo que el Curiosity, llevará el producto químico a Marte.
Tras años de retrasos, la NASA anunció la semana pasada que el rover de la ESA tiene previsto despegar hacia el planeta rojo a finales de 2028. El producto químico también estará a bordo del helicóptero Dragon, cuyo lanzamiento está previsto para 2028 en una misión para explorar Titán, la luna de Saturno.
Fuente: Science Alert.
